Todas atrás y yo de 9

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PUBLICADO EN

AGO, 2026

Todas atrás y yo de 9

En Salí así, María Laura Nicolay recorre infancia, mandatos familiares, maternidad tardía, diagnósticos, mudanzas y regresos con una voz feroz, inteligente y desobediente. Una memoria sobre la presión genealógica, el absurdo cotidiano y la sospecha de que una vida también puede explicarse a carcajadas.

Sobre la autora

María Laura Nicolay (Gualeguaychú, Argentina, 1968)

Es abogada, psicóloga, docente universitaria, investigadora psicosocial y escritora. Vivió más de treinta años en Buenos Aires y regresó a su ciudad natal con su hijo. Escribe desde hace décadas en blogs, ensayos, textos académicos y narrativas personales atravesadas por humor, pensamiento crítico y autobiografía.

Sobre el libro

«Todas atrás y yo de 9» es el quinto volumen de la Colección Memorias. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 05-788415-525813. Primera edición: agosto 2026.

Prólogo

María Laura Nicolay llegó a este libro con cuarenta y seis mil palabras y una editora que le dijo algo razonable y cruel: ahí había más de un libro.

Entonces apareció Todas atrás y yo de 9, más chico, más filoso, más incómodo, como si por fin hubiera encontrado el envase justo para una voz que no sabe quedarse quieta. María Laura escribe desde siempre, en blogs, novelas, ensayos, cartas, investigaciones, textos académicos y persecuciones literarias que algún día merecerán su propio volumen. Pero este libro va por otro lado. Nace de una sospecha familiar: cuánto hay en una persona que realmente eligió y cuánto viene dictado por apellidos, mandatos, pueblos, carreras, lecturas, hijos, diagnósticos, fracasos, mudanzas y ganas de escapar. A los cuarenta y tres años tuvo un hijo, dejó Buenos Aires, volvió a Gualeguaychú, se separó, crió a un chico brillante y raro, discutió con colegios, con etiquetas, con su propia cabeza, y encontró en el humor una forma de no ponerse solemne justo cuando todo podía ponerse grave. Todas atrás y yo de 9 no pide disculpas por su desprolijidad vital. La usa. La vuelve método, tono, defensa y contraseña. Es una memoria escrita por alguien que aprendió a mirarse como caso, como hija, como madre, como intelectual de pueblo, como sospechosa permanente. Y que, en vez de ordenarse para tranquilizar al lector, prefiere mostrar el desorden con una carcajada.