Sobre la autora

Agustina Pitti (Remedios de Escalada, Argentina, 1996)
Es licenciada en Letras, profesora, escritora y tallerista. Da clases de literatura, escritura y mitología griega. Publicó en 2023 El libro de mal amor, una prosa poética vinculada al amor, la tradición literaria y el presente.
Sobre el libro
«Poemas que nunca me escribiste» es el trigésimo séptimo volumen de la Colección Novela Humana. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 224 páginas. ISBN 37-788415-525820. Primera edición: octubre 2026.
Prólogo
Poemas que nunca me escribiste tiene la inteligencia de esconder un policial debajo de un título amoroso. Oliva, una adolescente en la Argentina de principios de los ochenta, crece atravesada por la educación religiosa, un padre militar que hace de la culpa una forma de dominio y un amor condenado por la violencia política.
Cuando pierde lo único que le importa en su vida, su padre le ofrece un consejo brutal: para alejarse del infierno, ella debe limpiar su alma. Pero Oliva entiende exactamente lo contrario. Si el amor verdadero quedó del lado de los condenados, entonces habrá que ensuciarse el alma para alcanzarlo. De esa inversión nace la potencia oscura de la novela. Años más tarde, deberá volver sobre los lugares más inhóspitos de su pasado para cerrar el caso de un crimen que marcó para siempre a la mujer en la que se convirtió. Agustina Pitti combina el policial con una sensibilidad poética para adentrarse en una conciencia fracturada por la culpa, el deseo y la memoria. La investigación no funciona solo como mecanismo de intriga, sino como un descenso moral: cada pista acerca a Oliva a una pregunta más honda sobre la fe, la obediencia y la libertad. La novela avanza entre rosarios, cigarrillos y silencios familiares, bajo una atmósfera de belleza desaturada que envuelve las calles, los bares, las iglesias y las casas de una Buenos Aires reconocible y, al mismo tiempo, misteriosa. Poemas que nunca me escribiste recuerda que algunas formas de amor sostienen incluso cuando destruyen; que hasta los secretos mejor guardados, tarde o temprano, encuentran la manera de volver a nosotros y que, a veces, el infierno más peligroso no está debajo del mundo, sino sentado durante años, en silencio, en la misma mesa familiar.