Sobre la autora

Beatriz Silva (Córdoba, Argentina, 1987)
Es psicóloga y vive en Kentucky, Estados Unidos. Realizó una maestría que estudia la microbiota y la salud mental. Comenzó a escribir para atravesar una pérdida familiar y encontró en la literatura un espacio personal de elaboración, memoria y resguardo de historias cercanas.
Sobre el libro
«Los asesinos silenciosos» es el quincuagésimo primer volumen de la Colección Entrelíneas. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 160 páginas. ISBN 51788415525776. Primera edición: septiembre 2026.
Prólogo
Beatriz empezó a escribir después de una pérdida que no pudo despedir de la manera esperada. Durante la pandemia, una mujer que había ocupado en su vida un lugar parecido al de una madre, abandonó nuestro plano. La pandemia, la distancia y un pasaporte que faltaba le impidieron viajar desde el exterior para acompañarla.
Durante un año llevó ese duelo como pudo, hasta que las palabras empezaron a hacer algo que el tiempo por sí solo no conseguía: acercarla de nuevo a aquella historia y aliviar, de a poco, la ausencia. Al mismo tiempo, estaba la historia de un primo atravesado por una enfermedad mental y por una vida familiar dolorosa. Así, lo que había comenzado como una despedida se convirtió en un conjunto de relatos sobre personas reales, vínculos complejos y heridas que suelen actuar sin que nadie las vea. Beatriz escribe desde una posición particular: conoce esas vidas por dentro, pero también sabe que contarlas significa entrar en la intimidad de otros. Por eso eligió un nombre distinto, una identidad literaria capaz de proteger a la familia y, al mismo tiempo, impedir que esas experiencias desaparezcan. En sus historias hay pérdidas, enfermedad, violencia, culpa y secretos, pero también una búsqueda obstinada de luz. No se trata de justificar el sufrimiento ni de encontrarle una enseñanza tranquilizadora. Se trata de dejar constancia de que esas personas estuvieron aquí, amaron, tuvieron miedo y pelearon contra dolores que los demás muchas veces no alcanzaron a comprender. Beatriz escribe escondida, entre el trabajo y una familia que todavía ignora este proyecto. Tal vez algún día una de sus hijas encuentre el libro en un estante y reconozca las historias. Entonces el secreto habrá cumplido su propósito.