Resulta que hemos hecho un buen trato

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PUBLICADO EN

SEP, 2026

Resulta que hemos hecho un buen trato

Un abuelo que deja de reconocer al amor de su vida, dos hermanos abandonados por unas horas en el velorio de un desconocido y adolescentes que intentan comprender la muerte recorren estos relatos ambientados en Teodelina. José Luis Gaitán transforma recuerdos, silencios familiares y temores íntimos en historias sobre la memoria, el deseo y el precio de una vida finita.

Sobre el autor

José Luis Gaitán

José Luis Gaitán (Teodelina, Argentina, 1996)

Es narrador de historias nacidas en su pueblo, sus vínculos familiares y sus recuerdos de infancia. Comenzó a escribir cuentos después de muchos años de compartir anécdotas de manera oral. Sus textos exploran la muerte, la memoria, la enfermedad, la soledad y la familia.

Sobre el libro

«Resulta que hemos hecho un buen trato» es el cuadragésimo séptimo volumen de la Colección Entrelíneas. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 160 páginas. ISBN 47788415525776. Primera edición: septiembre 2026.

Prólogo

José creció en Teodelina, un pueblo donde las anécdotas compartidas entre amigos terminan formando una especie de memoria común. Durante años las contó en voz alta; recién hace poco empezó a escribirlas. Pero al llevarlas al papel descubrió que debajo de aquellos episodios también estaban sus temores: la muerte, la soledad, la enfermedad y la posibilidad de perder los recuerdos. Un diagnóstico reciente de epilepsia volvió más concreta esa inquietud.

Desde entonces toma dos pastillas por día y observa con otra atención todo aquello que ocurre en la cabeza, ese lugar donde guardamos lo que fuimos y donde también podemos empezar a perderlo. En uno de sus relatos, un nieto cuida a un abuelo de noventa y dos años que padece Alzheimer. El hombre mira la fotografía de su esposa muerta y pregunta si es la madre del muchacho. En ese instante, el nieto se pregunta si su abuelo no habrá muerto ya de otra manera, aunque todavía permanezca sentado frente a él. Otras historias buscan decir aquello que José nunca pudo hablar directamente con sus seres queridos. La ficción se convierte entonces en un mensaje lateral, una pregunta que viaja escondida dentro de cuentos donde no hay superhéroes, donde los protagonistas son hombres y mujeres comunes que juegan al truco, escuchan cumbia santafesina, lloran en silencio y afrontan sus problemas como pueden. En estos quince relatos, la infancia y la muerte no son extremos opuestos. Son las dos orillas desde las cuales José intenta comprender por qué una vida limitada puede, precisamente por eso, resultar tan valiosa.

Editorial