Sobre la autora

Mechi Aldecoa (San Isidro, Argentina, 1971)
Es periodista y escritora. Estudió Periodismo en la Universidad Católica Argentina donde años mas tarde completó la licenciatura. Trabajó como periodista en el semanario Carta Abierta, de San Isidro y en ONG vinculadas a la educación. Se formó en escritura a través de talleres literarios y una diplomatura realizada en Nueva York.
Sobre el libro
«La hoja del 22 de mayo» es el vigésimo segundo volumen de la Colección Novela Humana. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 22-788415-525820. Primera edición: septiembre 2026.
Prólogo
A los trece años la muerte todavía no tiene un idioma propio. Llega como una noticia dicha por adultos, como una silla vacía, como una explicación incompleta que deja más miedo que consuelo. La hoja del 22 de mayo empieza en ese lugar: una chica pierde a su mejor amiga y, en medio del desconcierto, hace algo indebido y necesario: roba su diario.
Ese gesto, que podría parecer apenas una travesura desesperada, se convierte en la llave de toda la novela. Porque lo que encuentra en esas páginas no es solamente la intimidad de una amiga muerta, sino una red de silencios que empieza a mostrar hasta qué punto crecer también significa descubrir que los adultos callan, esconden, disimulan. Mechi Aldecoa construye una novela de iniciación atravesada por el duelo, pero no escribe desde la solemnidad ni desde el golpe bajo. Escribe desde la curiosidad, desde la culpa, desde esa mezcla de fascinación y espanto con la que una adolescente intenta entender lo que nadie le explica. El agua aparece como una presencia constante: amenaza, memoria, origen de la tragedia y espejo de todo lo que queda flotando después. La narradora no necesita decir su nombre; alcanza con que mire, robe, lea y recuerde. La verdadera presencia es Carola, incluso ausente. Y alrededor de ella se organiza una historia íntima sobre la amistad, la pérdida y lo no dicho. Una novela delicada y dolorosa, que entiende que algunas verdades llegan tarde, pero cuando llegan cambian para siempre el pasado.