Sobre la autora

Florencia Álvarez (Buenos Aires, Argentina, 1989)
Es escritora, bailarina y docente. Integra el ballet de la Embajada de Palestina y se vincula con esa cultura a través de la danza, el bordado y la memoria. Escribe desde chica y publicó un poemario antes de esta primera novela.
Sobre el libro
«La luz es terca» es el vigésimo primer volumen de la Colección Novela Humana. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 21-788415-525820. Primera edición: septiembre 2026.
Prólogo
La luz es terca parte de una idea tan sencilla como poderosa: incluso cuando todo se apaga, algo insiste en volver. La novela cuenta la historia de Clementina, una mujer que llegó a Buenos Aires siendo niña, después de una violencia que le arrancó casa, madre, padre, nombre y origen.
Durante años pudo vivir, estudiar, trabajar, enseñar literatura, armar una rutina, pero no pudo nombrar del todo lo que había quedado enterrado. Las pesadillas, el cuerpo, ciertos vínculos y ciertos silencios le recuerdan que el pasado no desaparece porque uno decida no mirarlo. Florencia Álvarez escribe una novela de iniciación adulta: no el pasaje ingenuo de la infancia a la experiencia, sino ese otro tránsito, más difícil, en el que alguien debe volver a su propia historia para descubrir quién es. En ese camino aparecen un vecino, una comunidad, el bordado palestino, una higuera, la lengua, la memoria y la posibilidad de saber si el padre desaparecido está vivo o muerto. Todo en esta novela parece trabajar contra el borramiento: los documentos destruidos, los nombres cambiados, las escenas reprimidas, la cultura amenazada. Y sin embargo algo permanece. Una frase de la madre, repetida cuando se cortaba la electricidad, termina funcionando como brújula: la luz es terca, va a volver. Esta novela cree en esa terquedad. No como consuelo fácil, sino como una forma delicada y obstinada de seguir creciendo entre ruinas, recuerdos, vínculos que reparan y una identidad que vuelve a decir su nombre, sin renunciar nunca a la esperanza.