En busca del tiempo vivido

Un libro de

Colección

TIENDA

PUBLICADO EN

AGO, 2026

En busca del tiempo vivido

En busca del tiempo vivido reúne infancia, militancia, cárcel y duelo en una memoria personal atravesada por la desaparición de una madre y su búsqueda persistente. Con una voz serena y firme, María Leonor González reconstruye una vida marcada por la historia argentina y transforma la experiencia en testimonio, memoria y reparación.

Sobre la autora

María Leonor González (Buenos Aires, Argentina, 1945)

Es profesora de Letras, fue presa política y militante de derechos humanos. Vive en Bariloche y participa en espacios de memoria, testimonio y justicia junto a otras ex presas políticas. Desde hace años escribe para ordenar la experiencia, sostener la memoria y dejar constancia de una vida atravesada por la historia argentina.

Sobre el libro

«En busca del tiempo vivido» es el segundo volumen de la Colección Memorias. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 02-788415-525813. Primera edición: agosto 2026.

Prólogo

Cada 24 de marzo, María Leonor González vuelve a ponerse a su madre sobre el pecho. No es un gesto simbólico vacío: es una manera de seguir a su lado. En En busca del tiempo vivido, esa presencia recorre todo el libro. 

Leonor vuelve a la infancia, a las dos abuelas que abren su memoria, a los años de militancia, a la detención de julio de 1975 y a la vida en la cárcel, pero el hilo más hondo está en el vínculo con esa madre secuestrada y desaparecida cuya historia nunca aceptó el silencio. La aparición de sus restos y la posibilidad de enterrarla muchos años después no clausuran el dolor: le dan otra forma, otra respiración, otra verdad. Por eso este libro no se limita a contar una sucesión de hechos duros ni a fijar una cronología del espanto. Lo que hace es algo más difícil: rescata una vida entera, con sus ideas, sus afectos, sus pérdidas y su perseverancia. Leonor escribe desde una edad que le permite mirar hacia atrás sin ansiedad, con la claridad de quien entendió que recordar también es una forma de justicia. En estas páginas están la niña, la militante, la presa política, la hija y la mujer que nunca dejó de testimoniar. El resultado es un relato íntimo, firme y necesario, que habla de una existencia singular y, al mismo tiempo, de una generación que todavía tiene cosas urgentes para decir.