Mi abuelo, el judío milagroso

Un libro de

Colección

TIENDA

PUBLICADO EN

AGO, 2026

Mi abuelo, el judío milagroso

En Mi abuelo, el judío milagroso, Ricardo Lapin reconstruye la vida de Israel Lapin, sobreviviente de guerras, pogromos, fugas y migraciones improbables. Una biografía familiar sobre un hombre marcado por la historia del siglo XX y por una cadena de episodios donde la realidad supera cualquier ficción.

Sobre el autor

Ricardo Lapin (Buenos Aires, Argentina, 1961)

Es artista plástico, conferencista de historia del arte y lector desde la infancia. Vive en Israel desde 1978, adonde llegó adolescente durante la dictadura argentina. Escribe diarios desde chico y trabaja con memoria familiar, judaísmo, exilio, pintura y relatos heredados.

Sobre el libro

«Mi abuelo, el judío milagroso» es el quinto volumen de la Colección Homenaje. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 05-788415-525806. Primera edición: agosto 2026.

Prólogo

A Israel Lapin le agujereaban la capota las bayonetas y las esquirlas, pero él salía intacto. Después de varios combates en la Primera Guerra Mundial y la guerra civil rusa, sus compañeros empezaron a llamarlo “el judío milagroso” y querían tenerlo cerca, como si su cuerpo fuera un amuleto.

Esa escena ya alcanzaría para un libro, pero la vida de Israel parece escrita por alguien decidido a no dejarlo descansar nunca: pogromos en la infancia, minas de carbón como prisionero, revolución, bolcheviques, cosacos, una escuela de oficiales, un general prisionero que le advierte que lo peor todavía no llegó, una locomotora robada a todo vapor para cruzar la frontera con su familia adentro, Polonia, Cherburgo, el miedo a subir a un barco después de ver una función muda sobre el Titanic y, finalmente, la Argentina. Mi abuelo, el judío milagroso reconstruye esa vida desmesurada desde una distancia íntima. Ricardo Lapin conoció a su abuelo, pero casi no pudo hablar con él: Israel nunca aprendió español y a Ricardo no le enseñaron idish. La memoria llegó por otros caminos, a través de tíos, primas, relatos familiares y restos de una lengua perdida. Tal vez por eso este libro conmueve tanto. Porque cuenta una aventura casi imposible, sí, pero también intenta recuperar a un hombre que estuvo cerca y lejos al mismo tiempo.

Material adicional

Mapas

Cuenca del Dniéper, mostrando los pueblos en el siglo IX, incluído el Imperio Jázaro.
Cuenca del Dniéper, mostrando los pueblos en el siglo IX, incluído el Imperio Jázaro.
Mapa político del Cáucaso, c. 740 d. C., tras el fin del conflicto árabe-jázaro y la consolidación del poder omeya en Transcaucasia.
Mapa político del Cáucaso, c. 740 d. C., tras el fin del conflicto árabe-jázaro y la consolidación del poder omeya en Transcaucasia.
as rutas comerciales del Volga (en rojo) que cruzaban el Kaganato (Imperio) Jázaro y de los varegos (en púrpura) otras rutas comerciales de los siglos VIII al XI. Los varegos fueron ex-vikingos, comerciantes y guerreros, muy valorados como mercenarios de élite y como guardaespaldas personales (la Guardia Varega) de los emperadores romanos de Oriente (bizantinos) en Constantinopla. Varegos y jázaros detuvieron la expansión islámica hacia el Cáucaso. Fundaron el Rus de Kiev.
Las rutas comerciales del Volga (en rojo) que cruzaban el Kaganato (Imperio) Jázaro y de los varegos (en púrpura) otras rutas comerciales de los siglos VIII al XI. Los varegos fueron ex-vikingos, comerciantes y guerreros, muy valorados como mercenarios de élite y como guardaespaldas personales (la Guardia Varega) de los emperadores romanos de Oriente (bizantinos) en Constantinopla. Varegos y jázaros detuvieron la expansión islámica hacia el Cáucaso. Fundaron el Rus de Kiev.

Fotos

Israel Lapin en 1914 con un compañero de unidad durante el reclutamiento (él vestido sin uniforme).
Israel Lapin en 1914 con un compañero de unidad durante el reclutamiento (él vestido sin uniforme).
Foto de su cédula argentina de 1925. Se pueden ver aún en su rostro las marcas del horror vivido en 8 años de guerras.
Foto de su cédula argentina de 1925. Se pueden ver aún en su rostro las marcas del horror vivido en 8 años de guerras.
Cédula argentina de 1925.
Cédula argentina de 1925.
Foto de Israel en su taller en el conventillo de Aguirre 940, Ciudad de Buenos Aires, rodeado de hijos y máquinas de coser.
Foto de Israel en su taller en el conventillo de Aguirre 940, Ciudad de Buenos Aires, rodeado de hijos y máquinas de coser.
Israel de vuelta de la sinagoga.
Israel (parado a la izquierda) con tres compañeros "frontoviks"-combatientes del frente- durante la primera Guerra Mundial.
Israel (parado a la izquierda) con tres compañeros «frontoviks»-combatientes del frente- durante la primera Guerra Mundial.
Mi abuela Bunia con otros parientes, 1910
Mi abuela Bunia con otros parientes, 1910
Foto de Israel Lapin, 1966
Foto de Israel Lapin, 1966
Mi abuela Bunia con sus hijos Berta y Benjamín; esta foto unida a algún papel fue la foto de "pasaporte" para subie al barco en Cherburgo.
Mi abuela Bunia con sus hijos Berta y Benjamín; esta foto unida a algún papel fue la foto de «pasaporte» para subie al barco en Cherburgo.

Documentos

Recibo del pago de los pasaje para el buque  “Almanzora”; no figura el nombre del barco, pero sí de Israel, Bunia y sus 2 hijos. También puede ser el reemplazo de pasaporte.
Recibo del pago de los pasaje para el buque “Almanzora”; no figura el nombre del barco, pero sí de Israel, Bunia y sus 2 hijos. También puede ser el reemplazo de pasaporte.
Certificado de vacunación en el barco, 1922.
Certificado de vacunación en el barco, 1922.

Editorial