Sobre la autora

Ludmila Muñoz (La Plata, Argentina, 1985)
Diseñadora de indumentaria y directora creativa de marcas y proyectos. Escribe desde hace más de una década y se ha formado en talleres literarios con Natalia Brandi y Alejandra Kamiya. Su trabajo narrativo explora experiencias personales y una mirada sensible sobre lo cotidiano.
Sobre el libro
«Un buen rato de silencio» es el séptimo volumen de la Colección Punto Cero. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 07-7888415-525745. Primera edición: abril 2026.
Prólogo
Ludmila Muñoz empezó a escribir muy chica. A los ocho años tenía una máquina de escribir y armaba cuentos circulares donde un objeto —por ejemplo un billete— pasaba de mano en mano y revelaba distintas vidas.
Pero, incluso antes de poner palabras en el papel, ya algo funcionaba en su cabeza: un juego mental en el que imaginaba que nada existía y que todo debía ser reconstruido desde la percepción. Ese tipo de ejercicio, casi filosófico y profundamente sensorial, terminó marcando su manera de mirar el mundo. Durante años su vida tomó otros caminos. Fue bailarina durante una década y desarrolló una relación intensa con el cuerpo, el ritmo y la observación. Mientras tanto siguió siendo una lectora apasionada, con afinidad por voces que exploran la experiencia desde una sensibilidad personal, como Alejandra Kamiya o Leila Guerriero. La escritura regresó más tarde, casi sin aviso, a través de talleres literarios. Allí descubrió algo que terminaría definiendo su relación con la literatura: escribir era entrar en una realidad paralela. Cuanto más preciso es el lenguaje —dice Ludmila— más cosas del mundo se vuelven visibles. Sus primeros textos circularon en Instagram hasta que una amiga le pidió que contara su historia. Así nació su primer libro, Al fin soy hermosa, publicado en 2024. Un buen rato de silencio continúa esa exploración, con relatos atravesados por una sensibilidad muy física y femenina, donde lo cotidiano se vuelve extraño y las emociones aparecen con una intensidad difícil de domesticar. En el fondo de estos cuentos late una pregunta simple y enorme a la vez: ¿cómo se hace, exactamente, para existir?