Ropa sucia

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PUBLICADO EN

JUL, 2026

Ropa sucia

Historias sobre familias incómodas, identidades duplicadas, escritores confundidos, amores torcidos y derrotas narradas con humor. Entre la autoficción y el realismo, Ropa sucia vuelve sobre viejos materiales para contar personajes que pierden casi siempre, pero encuentran en esa caída una forma de revancha.

Sobre el autor

Rodrigo Solís (Mérida, México, 1980)

Es escritor, bloguero y narrador. Vivió en Campeche y desarrolló durante años el blog Pildorita de la felicidad. Publicó en 2012 Mala racha y un cuento en la revista Orsai. Escribe autoficción, humor y relatos atravesados por la memoria familiar.

Sobre el libro

«Ropa sucia» es el décimo noveno volumen de la Colección Hormiguero. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 19-788415-525783. Primera edición: julio 2026.

Prólogo

Ropa sucia reúne cuentos donde la derrota no aparece como tragedia solemne, sino como una forma torcida de conocimiento. Rodrigo Solís escribe desde una zona muy reconocible: familias que se incomodan al verse convertidas en literatura, amigos del pasado que regresan con algo pendiente, escritores confundidos con otros escritores, novias imposibles, ambientes culturales llenos de vanidad, ciudades atravesadas por rumores y personajes que pierden casi siempre, pero encuentran en esa pérdida una manera de seguir contando.

El título funciona porque no nombra un episodio, sino una atmósfera. La mala racha puede ser una familia que no sabe lavarse la ropa sucia en casa, una identidad duplicada, un amor mal calibrado, una carrera literaria que nunca termina de arrancar o una vida que avanza entre tropiezos con una dignidad bastante cómica. Hay mucho humor en estos cuentos, pero no es un humor decorativo: es defensa, pudor, método de observación. Rodrigo mira el fracaso con cariño y con crueldad suficiente para que duela un poco. Sus relatos vienen de distintas épocas, algunos reescritos, otros recientes, y esa mezcla les da algo de revancha: el libro vuelve sobre materiales antiguos para probar que una historia también puede madurar cuando espera. Ropa sucia entiende que la autoficción no consiste en contar la verdad, sino en usarla como combustible. Y que a veces la vida se parece menos a una victoria que a una sucesión de derrotas bien narradas, con gracia, memoria y una obstinación luminosa, incluso cuando todo vuelve a salir torcido otra vez.

Editorial