Retazos para recordar por dónde anduve

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PUBLICADO EN

JUN, 2026

Retazos para recordar por dónde anduve

Retazos para recordar por dónde anduve habla de viajes, ríos, familia y aventura. En estas crónicas cada desplazamiento deja una huella. Es un libro sobre los lugares que recorrimos y, sobre todo, sobre aquello que esos lugares hicieron con nosotros.

Sobre el autor

Roly Tasquer (La Mendieta, Jujuy, 1983)

Licenciado en administración, vivió también en Misiones, Portugal y Tucumán. Lector, compositor de canciones y apasionado por la naturaleza y la pesca, convirtió años de viajes, aventuras y memoria familiar en materia narrativa.

Sobre el libro

«Retazos para recordar por dónde anduve» es el vigésimo segundo volumen de la Colección Entrelíneas. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 22-788415-525776. Primera edición: junio 2026.

Prólogo

Mudarse, perderse, pescar en un río desconocido, andar en bicicleta por una montaña o mirar de espaldas un paisaje inmenso son, en el fondo, variaciones de una misma cosa: aprender a observar. De esa materia están hechos estos relatos.

Retazos para recordar por dónde anduve no reúne postales de viaje sino episodios donde el movimiento se vuelve una manera de pensar. Hay ríos amazónicos, pueblos del norte, mochilas, selvas, padres, hijos, amigos, accidentes y expediciones, pero nada aparece como simple anécdota aventurera. Todo parece buscar una pregunta más íntima: qué nos deja cada lugar que atravesamos. Rolando Tasquer escribe con una vitalidad que a veces viene de la oralidad, a veces de la canción, y muchas veces de esa tendencia a agrandar el mundo con imágenes, como si todavía conservara algo del chico que aprendió a mirar el lenguaje a través de una madre maestra. Incluso cuando narra pesca, viajes o escenas familiares, lo que asoma es otra cosa: una sensibilidad para encontrar sentido en lo episódico. Hay en estos textos una alegría de contar que no es ingenua; convive con la conciencia del tiempo, con los antepasados, con los hijos y con una idea persistente de herencia. Tal vez por eso el libro se llama retazos. No propone una autobiografía lineal sino un mapa afectivo hecho de fragmentos, y en esos fragmentos termina apareciendo, entero, un hombre.