Sobre el autor

Federico Giobergia (Santa Fe, Argentina, 1996)
Escritor interesado en explorar, a través del cuento, los vínculos familiares, la memoria y las tradiciones. Su narrativa combina una mirada íntima sobre lo cotidiano con elementos de lo fantástico y lo inquietante. Sus relatos indagan en el duelo, la culpa y los fantasmas del pasado.
Sobre el libro
«Los muertos que contamos» es el vigésimo segundo volumen de la Colección Punto Cero. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 22-7888415-525745. Primera edición: abril 2026.
Prólogo de Jorge Ariel Roldán
Cuando Federico Giobergia llegó al taller literario que coordino, trajo varios relatos terminados. Y me sorprendió descubrir a un escritor curioso por el funcionamiento de la narrativa y con una intuición clara sobre cómo enganchar y sorprender al lector.
El trabajo posterior consistió en acompañar su proceso de afinación y exploración, para reforzar algo que ya tenía una base muy sólida. Aunque técnicamente esta sea su primera publicación, estamos ya ante un narrador con oficio. A través de los cuentos reunidos en Los muertos que me contaron, el autor demuestra que entiende el juego literario, paseándonos por distintos registros, utilizando magistralmente diálogos, narradores y puntos de vista, moviéndose muy cómodo entre géneros y climas muy diversos. Acá conviven relatos realistas, historias atravesadas por lo fantástico, episodios de terror, momentos de humor oscuro e incluso relatos que dialogan con la historia, la política, o con tradiciones populares. Pero esa variedad, lejos de ser una inconsistencia, es su forma de satisfacer la propia curiosidad literaria y, a la vez, estimular la nuestra. En cada historia se despliega una premisa siempre interesante y se la sabe exprimir, se sabe hasta dónde puede llevarse para generar nuestra sorpresa y un impacto que siga haciendo eco más allá del punto final. Los muertos que me contaron, seguramente sea el primero de muchos viajes que haremos como lectores a los mundos de Federico Giobergia. Mientras tanto, personalmente disfruté mucho esta primera estadía y espero volver pronto. Sé que los muertos tienen todavía mucho para contar.