Sobre el autor

Dario José Zapata (Rafaela, Argentina, 1971)
Es comerciante y escritor. Desde 1996 trabaja en el rubro de la pescadería y en 2003 abrió un negocio familiar junto con su esposa. Escribe desde la adolescencia y retomó esa práctica con mayor intensidad durante la pandemia. Sus relatos recuperan recuerdos familiares, escenas deportivas, personajes de barrio y episodios de la historia de Rafaela.
Sobre el libro
«Con el alma en la vía» es el trigésimo octavo volumen de la Colección Entrelíneas. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 160 páginas. ISBN 38788415525776. Primera edición: septiembre 2026.
Prólogo
Darío vive desde siempre a cincuenta metros de las vías del tren. La casa fue primero de su abuelo, después de su madre y finalmente suya. Allí jugó a la pelota, remontó barriletes y vio pasar una parte del mundo. En 1982, cuando tenía once años, observó desde ese lugar los trenes que llevaban soldados hacia el sur. La escena quedó guardada durante décadas y más tarde se convirtió en uno de sus relatos.
Esa es su manera de escribir: volver a los sitios conocidos y descubrir que todavía conservan historias. Durante la pandemia, mientras acompañaba la enfermedad de su madre y se preparaba para una pérdida inevitable, encontró en las palabras una herramienta para sostenerse. También descubrió algo menos solemne y acaso igual de importante: escribir le permitía seguir jugando. En la ficción podía regresar a la vía, patear otra vez una pelota, observar a los vecinos y recuperar a quienes habían quedado atrás. Entre ellos aparece un amigo con discapacidad que continuó siendo niño mientras los demás crecían, asumían responsabilidades y dejaban de tener tiempo para jugar con él. También están los deportistas, los personajes de barrio, los hombres y mujeres comunes que hicieron de Rafaela una ciudad desproporcionadamente grande para su tamaño. Darío trabaja desde hace décadas en una pescadería, pero escribe desde otro oficio más antiguo: el de mirar a la gente cercana y negarse a que desaparezca sin dejar una historia. Sus relatos nacen de esa fidelidad. No buscan convertir vidas sencillas en hazañas, sino recordar que, para quien supo prestar atención, nunca fueron sencillas.