Sobre el autor

Leonardo Vidal Ferreira (Montevideo, Uruguay, 1983)
Es escritor y lector. Creció en Las Piedras y actualmente vive en Chuy. Escribe desde la adolescencia y publicó cuatro libros: uno con Planeta, junto a otros autores, y tres en editoriales independientes, entre novelas y relatos.
Sobre el libro
«Nada parecido a la felicidad» es el vigésimo tercer volumen de la Colección Novela Humana. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 23-788415-525820. Primera edición: septiembre 2026.
Prólogo
Nada parecido a la felicidad empieza con una promesa luminosa y enseguida la oscurece: diez jóvenes de distintos países llegan becados a una universidad de Oregón convencidos de que allí podrán cambiar su destino.
La universidad aparece, al principio, como el lugar donde todo puede empezar de nuevo: prestigio, futuro, amistad, una oportunidad que no se repite. Pero debajo de esa superficie académica se mueve otro sistema, más antiguo y violento, hecho de logias secretas, jerarquías, racismos, lealtades forzadas y reglas que nadie explica del todo hasta que ya es tarde. Leonardo Vidal Ferreiro construye un thriller coral donde cada personaje llega con una cultura, una expectativa y una herida distinta. Pierre y los demás becados no forman un grupo por afinidad, sino por convivencia, por azar, por necesidad. Y en esa residencia compartida empiezan a chocar los deseos de ascenso con la maquinaria oculta de la institución. Asesinatos, desapariciones, traiciones y venganzas no funcionan acá como golpes aislados, sino como síntomas de un mundo cerrado donde el poder se hereda, se protege y se cobra caro. La novela entiende que la juventud también puede ser un territorio peligroso: una edad en la que se quiere pertenecer, escapar, demostrar valor, salvarse. Nada parecido a la felicidad tiene ritmo de suspenso y una pregunta amarga en el centro: qué precio está dispuesto a pagar alguien cuando la única oportunidad de mejorar su vida viene contaminada desde el origen y empieza a pedir sangre antes de revelar su verdadero rostro más íntimo.