Sobre el autor

Rahím Alfaro Valencia (San Luis Potosí, México, 1982)
Es abogado, músico y escritor. Formado en derecho penal, construyó su mirada narrativa a partir de experiencias personales y casos reales. Tras publicar 20 años de duelo, profundiza su escritura en territorios más oscuros, donde la introspección y el conflicto humano son el centro.
Sobre el libro
«El demonio de mi casa» es el décimo segundo volumen de la Colección Cuento y Aparte. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 12-788415-525769. Primera edición: mayo 2026.
Prólogo
A Rahim Alfaro Valencia lo conocí en un momento particular de su vida: ya había escrito mucho, pero todavía no había decidido del todo qué hacer con eso. Es abogado, viene de una familia de abogados, y durante años su escritura fue funcional, técnica, precisa, contaminada —como él mismo dice— por el lenguaje jurídico.
Pero por debajo de esa superficie había otra cosa: un diálogo íntimo, persistente, incómodo. Rahim escribe, sobre todo, para hablar consigo mismo. Y no desde un lugar cómodo. Su vida, según cuenta, estuvo atravesada por excesos, por zonas oscuras, por una relación compleja con el alcohol y con ciertas emociones que no siempre supo cómo procesar. La escritura apareció ahí como una herramienta, casi como una forma de supervivencia. No para ordenar el mundo, sino para enfrentarlo. El demonio de mi casa nace de ese lugar. No es un libro que busque agradar ni tranquilizar. Parte de situaciones reales —muchas ligadas a su formación en derecho penal— y las empuja hasta el límite, hasta ese punto donde la lógica se rompe y aparece algo más inquietante. Rahim insiste en que no está hablando de demonios metafóricos, ni religiosos, ni fantásticos. El demonio es otra cosa: es lo que una persona puede llegar a hacer cuando se rompe. Por eso estos cuentos incomodan. Porque no se apoyan en lo sobrenatural, sino en lo posible. Y porque detrás de cada historia hay una pregunta que no tiene respuesta fácil: qué tan lejos puede ir alguien antes de dejar de reconocerse. Este libro no intenta dar consuelo. Intenta mirar de frente.