HERNÁN CASCIARI: Buenas. ¿Cómo va eso?
MAGALI M GARCIER: Hola, ¿todo bien? Mirá, no te voy a prender la cámara porque estoy en una situación: me están haciendo el pelo. Tengo un casamiento el fin de semana.
H: Pero escuchame, no hay mejor momento para poner la cámara. Es lo mejor. ¿Cómo no vas a poner la cámara porque te están haciendo el pelo?
M: No, me están haciendo el pelo. No te miento, te estoy hablando en serio. Era el único momento que yo podía hacer la reunión y venir a la peluquería.
H: Es fantástico que estés haciendo las dos cosas al mismo tiempo. Nunca me pasó en la vida. ¿Dónde estás? ¿En qué lugar del mundo estás en este momento?
M: Estoy en Texas. En Dallas. Vivo acá hace dos años.
H: ¿Y dónde naciste?
M: En Concordia, Entre Ríos.
H: ¿Y vivís en Dallas porque te fuiste para siempre o qué idea tenés?
M: Vine por un intercambio cultural. Me vine como au pair. Viví un tiempo en Atlanta, Georgia, y de ahí me surgió la oportunidad de venirme a Texas. Cuando me vine no pensé que me iba a enamorar de la ciudad. Y me enamoré. También me enamoré de la familia que me hospeda, porque vivo con una familia norteamericana y ellos son mis jefes.
H: ¿Y qué hacés de tu vida? ¿Qué estudiaste? ¿Qué oficio tenés?
M: Cuando estaba en Argentina estudié para ser profesora de biología. Nada que ver. Era por un mandato familiar: mi mamá era profesora, mi hermana era profesora y yo tenía que hacer algo con mi vida, según mi familia. Yo siempre supe que no me quería quedar en Argentina. No porque tenga algo contra Argentina, amo Argentina, pero necesitaba descubrir el mundo con mis propios ojos. Me vine a Estados Unidos, trabajé y ahora estudio acá y trabajo acá.
H: ¿De qué laburás?
M: Soy niñera con la familia con la que vivo. La más chiquita tiene siete años. Ellos me salieron de sponsor porque para quedarse acá hay que tener un sponsor. Es muy compleja la vida en Estados Unidos. Si bien es el país de las oportunidades, según dicen, es muy complejo vivir en un país de oportunidades. Mi host family me salió de sponsor y me quedé estudiando marketing.
H: ¿Y la relación con la literatura por dónde viene?
M: Cuando era chiquita descubrí el amor por los libros. Mi primer libro fue Ana Frank y creo que de ahí me enamoré. Y mi abuela me sentaba todos los días a mirar novelas a la tarde, a la siesta. Soy una enamorada del amor. El amor romántico me encanta. Soy como una Susanita, se podría decir, pero con muchas ideas del liberalismo.
H: ¿Y «3 AM» es una novela romántica?
M: Yo no la llamaría novela romántica porque hay mucha tragedia. Creo que desde la tragedia surgen las mejores cosas. A mí la vida me enseñó que idealizar un poco las cosas no está tan bueno. Desidealizarlas está mucho mejor. Tuve que aprender a los golpes que no todo el mundo me iba a amar, que yo no me podía enamorar de todo el mundo así porque sí, y que también se puede mostrar la otra cara del amor.
H: Bien.
M: El amor no es todo lo que vemos. Hay un amor romántico que surge de la literatura, de las novelas de Hollywood y de las películas, que muchas veces es como resignar todo por amor, hacer todo por amor, el amor es entrega absoluta. Sí y no. Hay una parte que sí te la creo y te la compro y hay otra parte que no es así.
H: ¿De qué se trata la novela?
M: Empecé a escribirla porque sentía que tenía algo que expresar. Nunca en la vida se me dio la oportunidad de estudiar canto o hacer algo así, y yo soy muy creativa. Me gusta mucho crearme historias. Desde muy chica solía escribir, pero escribía por escribir. Nunca pensé que se podía llegar a dar la oportunidad de sacar un libro. De grande me di cuenta de que los sueños, si trabajás, sí se pueden cumplir.
H: ¿Y ahí empezó la idea?
M: Con mi psicóloga. En base a toda esta tragedia tuve que hacer terapia y mi psicóloga me preguntó de qué manera podía sacar todo lo que tenía encima. Le dije: «De la única manera que se me ocurre es escribiendo». Entonces me dijo: «Bueno, hacelo y después me contás». Y de ahí empecé a escribir un libro.
H: ¿Y en ese libro Julieta es como tu alter ego?
M: Sí. Hay muchas cosas que son verdad y hay muchas cosas que son fantasía, que no pasaron.
H: Justamente eso es un alter ego: no tenés la necesidad de escribir unas memorias, sino que podés imaginar, fantasear cosas, partir de una verdad y después escaparte por donde quieras.
M: Cuando juego mucho más con la fantasía le doy a la literatura un poder que es mucho más rico y entretenido, y cautiva a la gente a querer seguir leyendo más.
H: El proceso que vamos a hacer en octubre y noviembre es asignarte un editor o una editora. Seguramente va a ser una editora por el tratamiento que quiero que le demos al libro. Te va a acompañar en el proceso de terminarlo, ajustar las tuercas, que los personajes estén en tres dimensiones, que las escenas sean espectaculares. ¿Cuántas palabras tiene más o menos la novela hoy?
M: Alrededor de treinta mil, un poco más.
H: Perfecto. Vamos a ver si eso está bien. Generalmente cuando es una primera obra se puede podar bastante, pero ya la editora lo va a decir. Todo octubre y noviembre vas a estar trabajando con tu editora. Una vez por semana podés ver el taller de publicación que voy a impartir todos los martes a las 19 de Argentina.
M: Acá serían las cinco de la tarde.
H: Igual, si no podés porque estás trabajando, lo podés ver en diferido. Cuando termina noviembre tenés que soltar la novela. Pasa a corrección gramatical y sintáctica durante quince días, del 1 al 15 de diciembre. Después pasa a maquetación, diseño de portada, contraportada e interiores. Entre Navidad y Año Nuevo te llegan las pruebas de galera: la novela terminada en PDF, igual a como se la vamos a dar a imprenta, para que vos le des la mirada final.
M: Oh my goodness. No lo puedo creer.
H: El 2 de enero entra a imprenta. Son quince días hábiles, así que a finales de enero la novela está en la calle. Ese es el caminito ideal. ¿Vos vas a estar todo el tiempo en Texas? ¿Venís a pasar fin de año a Argentina?
M: Yo acá tengo un estatus legal. Salir puedo salir; volver a entrar es mucho más complejo, más con la situación de Trump. Tengo muchas ideas acerca de cómo me gustaría hacer el marketing, porque estudio marketing, cómo me gustaría hacer la llegada del libro. Me lo estoy tomando con demasiada calma para hacer lo que va a hacer.
H: Los primeros 28 libros van a llegar a Concordia. Pero si vos no estás, pedime que lleguen 26 a Concordia y te mando un par para que los tengas físicamente.
M: Hay mucha gente acá que ya sabe acerca del libro, un círculo cercano. Todo el mundo quiere verlo, comprarlo, tenerlo físico. Una cosa es tenerlo online y otra tenerlo físico. Soy más partidaria de leer un libro físico porque me encanta la idea de un libro.
H: No necesito que estés en Argentina. Lo digo por la ansiedad que te va a agarrar a fin de año si estás en Estados Unidos y el paquete llega a Concordia. Para que te quedes tranquila, te mandamos una parte. Pensá además que ahora que vos ya compraste los primeros siete, el resto lo puede comprar tu entorno, tu familia, tus amigos, tanto en Argentina como en Estados Unidos. Del 29 en adelante lo puede comprar cualquiera poniendo su dirección y llega a su casa, a cualquier parte del mundo.
M: Perfecto. ¿Sabés que quería hablar algo con vos? Primero, decirte que soy una gran fan tuya. Es increíble que esté hablando acá con vos. Te escuchaba en Perros de la Calle con mi mamá y no puedo creer que esto esté pasando. La culpable de todo esto es mi mamá, que una vez me dijo: «¿Por qué no le mandás a Hernán todo?».
H: Qué bueno.
M: En base a mi libro me surgió una idea que quizás vos dirás: «No, Magalí, estás loca. Vamos a ver cómo le va al primer libro». Se me ocurrió hacer una trilogía.
H: Yo creo que es lo que vas a terminar haciendo si te gusta el proceso de este primer libro. Pero no te cases en la primera reunión. Primero chapá, hacé cosas y después te casás. Concentrate en este libro. Si te gusta, te vas a dar cuenta en diciembre. La mayoría de nuestros autores pasan al segundo libro inmediatamente porque les encanta el proceso. Pero te tiene que gustar lo que está pasando, cómo funciona.
M: El otro día me surgió la idea de que quizás podría ser un final abierto. Yo ya escribí el final y, cuando lo estaba escribiendo, lo quise hacer abierto.
H: Eso lo vas a poder conversar con tu editora. Va a ser como tu gurú. Le contás todo. Yo no te puedo decir si conviene o no porque no soy la persona que va a seguir el libro día a día. La semana que viene vas a recibir un mail con todo el cronograma de tareas de octubre y noviembre. Hay mucha flexibilidad, nada tiene que ocurrir obligatoriamente a ninguna hora. Esta es más que nada una reunión de bienvenida.
M: Una reunión de bienvenida rara, porque yo haciéndome el pelo.
H: Espero que la segunda reunión también ocurra en algún ambiente excéntrico. Tratá de mantener el ambiente excéntrico.
M: Para mantenerme ocupada y no delirar. Un beso, hablamos pronto.
H: Bueno, gracias. Chao, besos.