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MARíA TROTTA / VIDA NORMAL

«Tiene que haber algo que acompañe desde otro lugar»

María Trotta vive en Pergamino y trabaja en comunicación y marketing. Después de años de escritura comercial y varios intentos de volver a la literatura, un parate personal a fines de 2024 la llevó a escribir todos los días. «Vida normal» tiene unas 27.000 palabras y busca contar una experiencia difícil desde la desdramatización, sin convertirla automáticamente en tragedia.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 28 de septiembre de 2026 · 14:00

HERNÁN CASCIARI: Hola, María. ¿Cómo estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?

MARÍA TROTTA: Estoy en Pergamino.

H: Estamos cerca. Pergamino y Areco, una ruta provincial de diferencia. ¿Qué hacés de tu vida?

M: Soy comunicadora y copywriter. Siempre trabajé bastante freelance, con talleres y cursos, hasta que hace casi tres años acepté una propuesta en una empresa del agro de Pergamino. Estoy en el área de comunicación y marketing.

H: ¿Tu relación con la escritura y la literatura es de toda la vida?

M: Con la literatura no tanto. Escribí siempre, pero comercialmente: campañas publicitarias, comunicación, todo por ese lado. En la facultad estudié Comunicación y tuve una materia de periodismo y literatura. Ahí escribí un poco y un profesor me dijo: «Nunca dejes de escribir». Y dejé de escribir.

H: Inmediatamente no le hiciste caso.

M: Exacto. Toda mi vida intenté escribir y por distintos motivos lo iba dejando.

H: ¿Qué hizo el clic esta vez?

M: A fines de 2024 tuve un parate fuerte en mi vida que me obligó a frenar. Esa licencia me hizo sentarme a escribir todos los días. Empecé como un diario y un día dije: «Quiero darle forma».

H: ¿Qué querías contar?

M: Sentía que las historias que encontraba sobre situaciones difíciles iban casi siempre hacia el drama y la tragedia. Yo buscaba algo que acompañara desde otro lugar.

H: ¿Desde la comedia o desde la desdramatización?

M: Desde la desdramatización. El libro se llama «Vida normal» porque yo pensaba: mi vida sigue siendo normal y me está pasando esto. Quería contar una experiencia difícil sin convertirla automáticamente en tragedia.

H: ¿La novela está terminada?

M: Sí. Tiene unas veintisiete mil palabras. Está terminada, pero abierta a mejoras.

H: Perfecto. Entonces no estamos esperando capítulos: entrás directamente en etapa de edición. Durante octubre y noviembre vas a trabajar con un editor o una editora profesional que va a leerla con una mirada fresca, hacer preguntas y sugerir cambios. Nada es obligación.

M: Bien.

H: Y todos los martes a las 19 está el taller de publicación. Son ocho clases. Vamos a hablar de personajes, trama, conflicto, voz, estructura, todas esas cosas que funcionan como una revisión mecánica antes de salir a la ruta.

M: Perfecto.

H: A finales de noviembre soltás el libro. Del 1 al 15 de diciembre entra en corrección gramatical, sintáctica y ortotipográfica. Después pasa a maquetación y diseño. Durante esos dos meses también trabajamos juntos la portada, el color y la imagen.

M: Bien.

H: Entre Navidad y Año Nuevo recibís el PDF completo, ya diseñado, con tapa, índice, prólogo, dedicatoria, novela, agradecimientos, colofón y contratapa. Tenés cuarenta y ocho horas para la última mirada. Firmás conformidad y el 2 de enero entra a imprenta. A finales de enero ya está en la calle.

M: Perfecto.

H: ¿Ya cargaste el libro en la plataforma?

M: Sí. Hablé con Nacho por WhatsApp y cargué todo capítulo por capítulo.

H: Eso se llama una autora obediente.

M: Lo tenía todo en un Word y preferí hacerlo de una vez.

H: Vos además entraste justo en la transición del sistema anterior al nuevo. Antes se pagaban cuatro cuotas. Ahora esas cuotas se reemplazaron por la compra de siete libros por mes hasta completar veintiocho.

M: Claro. Yo había pagado una cuota.

H: Esa cuota ya cuenta como los primeros siete libros. Y por lo que veo ya hubo gente que compró en preventa, así que estás muy cerca de completar los veintiocho. Cuando los completes, el taller queda cubierto y desde el ejemplar siguiente recibís el cincuenta por ciento de cada venta.

M: Genial.

H: Desde el libro veintinueve, además, cada comprador recibe su ejemplar directamente. Los primeros veintiocho llegan a tu casa para que los entregues vos. Y si después querés más ejemplares para una presentación o para librerías, los comprás al cincuenta por ciento.

M: Eso me sirve porque quiero pensar una presentación en Pergamino.

H: Claro. Nosotros podemos ayudarte con logística y datos. Pensalo como organizar un cumpleaños: buscás un lugar cómodo para tu gente y armamos alrededor de eso.

M: Perfecto.

H: La semana que viene te mando el cronograma, el editor o editora, los accesos y todo lo necesario para empezar el martes 6.

M: Excelente.

H: María, un beso grande. Un gusto conocerte.

M: Igualmente. Hasta luego.