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PABLO RICARDO ZUBILLAGA / DONDE SE OVILLA EL TIEMPO

«Tengo dos libros de cuentos en la computadora que nunca mostré a nadie»

Pablo Ricardo Zubillaga nació en Lincoln, estudió arquitectura en La Plata y volvió a su ciudad en 2018. Trabaja en Obras Públicas municipales y también hace proyectos particulares. «Donde se ovilla el tiempo» reúne trece cuentos escritos durante unos tres años, con alrededor de 31.000 palabras, después de una primera novela publicada de manera independiente.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 25 de septiembre de 2026 · 17:00

HERNÁN CASCIARI: ¿Dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?

PABLO RICARDO ZUBILLAGA: Vivo en Lincoln, al noroeste de la provincia de Buenos Aires. Nací acá.

H: ¿Viviste siempre en Lincoln?

P: No. A los veintitrés o veinticuatro me fui a La Plata a visitar a mi hermana y me quedé. Ahí estudié Arquitectura. Después, cuando falleció mi viejo en 2018, volví a Lincoln.

H: ¿Y de qué trabajás?

P: Soy arquitecto en la Municipalidad de Lincoln, en Obras Públicas. Y a la tarde hago trabajos particulares, casas y reformas.

H: ¿Cómo entró la literatura en ese mundo?

P: En La Plata tuve un momento de mucha crisis. Yo nunca dudaba de nada y de golpe empecé a leer mucha filosofía, desde los griegos hasta Nietzsche. No sé mucho de filosofía, pero me gustaba leer.

H: ¿Y de ahí empezaste a escribir?

P: Sí. Primero ideas y reflexiones, hasta que un día nació una historia y armé una novela. Publiqué un libro con Malisia, una editorial independiente de La Plata.

H: ¿Y después?

P: Seguí escribiendo y leyendo mucho. Me faltaba más leer que escribir. Después me animé al cuento y ahí encontré lo que realmente me gusta.

H: ¿«Donde se ovilla el tiempo» se escribió todo junto?

P: No. Los cuentos los fui escribiendo durante unos tres años. Son trece. Algunos los saqué de otras cosas que tenía escritas.

H: Me decías que hay material anterior.

P: Sí. Tengo como dos libros de cuentos escritos antes. Están en la computadora, sin publicar, sin mostrarle a nadie.

H: ¿Y este volumen cuántas palabras tiene?

P: Alrededor de treinta y una mil.

H: ¿Sentís que está listo para que un editor entre a trabajar cuento por cuento?

P: Sí. Eso es lo que me faltaba: dar ese paso y llevarlo a un libro de verdad.

H: Perfecto. Durante octubre y noviembre vas a trabajar con un editor o una editora que va a leer los trece cuentos y hacerte sugerencias. Nunca órdenes.

P: Buenísimo. Tenía millones de dudas sobre cómo era editar y cómo llevarlo al libro.

H: Este es exactamente ese proceso. Bienvenido al barco.

P: Muchas gracias. Tengo muchas ganas de empezar.