HERNÁN CASCIARI: Sebastián, ¿dónde andás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?
SEBASTIÁN FERNÁNDEZ: En Carlos Paz, Córdoba, Argentina.
H: ¿Sos nacido en Carlos Paz?
S: Nací en Córdoba capital, pero vivo en Carlos Paz desde los ocho años. Hace casi cuarenta años que estoy acá.
H: Entonces ya sos de Carlos Paz. ¿Y qué hacés de tu vida?
S: Tengo una pequeña fábrica de empanadas, La Culta Empanadas.
H: ¿Estudiaste algo después del secundario o te pusiste a trabajar?
S: Me puse a laburar. Hice muchos talleres literarios y leí muchísimo en mi adolescencia y en los años que vinieron después.
H: O sea que tenés una relación con la literatura desde siempre.
S: Sí, desde muy chico. Con la literatura y con el cine. En realidad empezó más por el cine.
H: ¿Y qué onda con «Tres asesinos en junio»? ¿Cuándo empezaste a saber que tenías una obra de largo aliento?
S: Esta novela la escribí hace bastante tiempo, por lo menos quince años. Antes ya tenía algunas cosas y había publicado un libro con una editorial de Córdoba. Era un libro bastante más largo y después también tuvo una segunda edición con una editorial de Buenos Aires. Así que más o menos estaba familiarizado con las obras de largo aliento. En esa época no dejaba nunca de escribir: leía mucho y escribía mucho.
H: ¿Qué encontrás hoy en «Tres asesinos en junio» de aquellas lecturas e influencias?
S: Creo que es un mix, un poquito de todo. Siempre me divirtieron mucho el desarrollo de las historias y, sobre todo, los finales sorpresa.
H: ¿Qué autores te gustaban en esa línea?
S: Más que por la literatura, venía por el lado del cine. Te puedo hablar de la época de «Nueve reinas», «Sexto sentido», «Los sospechosos de siempre».
H: Toda esa escuela de Shyamalan.
S: Sí. Su sello eran esos finales sorpresivos, abruptos, que te descolocaban. Eso siempre me llamó mucho la atención. De hecho, «Tres asesinos en junio» tiene ese elemento al final. Para mí era lo más entretenido de esa clase de películas y lecturas. La otra novela que publiqué también tiene esos condimentos y esa clase de cierre.
H: ¿Dónde publicaste esa primera novela?
S: Primero en una editorial de Córdoba que se llama Ediciones del Boulevard. Después salió una segunda edición, en 2018, con Vestales, de Buenos Aires.
H: ¿Cómo se llama?
S: «El otro lado».
H: ¿Comparte algún personaje con «Tres asesinos en junio»?
S: No, ninguno. Son cosas bastante opuestas. «El otro lado» estaba apuntado a un público más juvenil y tenía todo un juego con la copa y ese tipo de elementos.
H: En el formulario me decías que «Tres asesinos en junio» tiene cincuenta y pico mil, casi sesenta mil palabras. ¿Es una novela completamente terminada o todavía falta gestar algo?
S: Está terminada. Quizás haya que hacerle ciertos ajustes. Ahora me puse a corregirla otra vez; ya la corregí diez veces. Pero es como decía Borges: uno no termina los libros, los abandona.
H: Completamente.
S: Calculo que me queda un poquito para darle una corrección final, pero la novela en sí está terminada.
H: Entonces el editor va a trabajar con vos ajustando tuercas, pero no tiene que esperar capítulos nuevos.
S: No. Esta corrección que estoy haciendo son pequeños ajustes estilísticos, errores de tipeo, cosas que modifico, pero que no cambian la extensión ni la estructura de la novela.
H: Perfecto. Entonces te cuento el proceso en el que te metiste. Empezamos en octubre y son dos meses de edición. Vas a tener un editor experimentado en novela que va a leer el libro completo, seguirte de cerca y hacerte sugerencias. Después de haberla leído diez veces, una de las cosas que seguramente te pasó es que perdiste un poco de objetividad frente a la obra.
S: Sí.
H: Hay cosas que pueden estar buenísimas y a vos ya no sorprenderte porque las tenés demasiado incorporadas. Una lectura externa y profesional primero te va a aliviar: alguien puede decirte «esto está buenísimo» en un lugar que vos ya pasabas por alto. Y al mismo tiempo va a encontrar ajustes posibles.
S: Claro.
H: Mientras trabajás con tu editor, todos los martes de octubre y noviembre a las siete de la tarde hago un taller de publicación con todos los autores que van a salir en esta misma colección. Hablamos de progresión de escenas, personajes, suspenso y herramientas narrativas. Muchas veces un autor dice «esto ya lo tengo chequeado» y otras veces encuentra una herramienta nueva y decide probarla. Es como pasar por el taller mecánico antes de salir de vacaciones: revisar las cuatro ruedas, el aceite, el matafuego.
S: ¿Las clases son todos los martes?
H: Todos los martes de octubre y noviembre a las diecinueve. No es obligatorio estar en vivo porque quedan grabadas. En directo es más divertido porque podemos interactuar, pero si un día no podés, no pasa nada.
S: ¿Es con la misma metodología de una videollamada?
H: No. Es una clase de YouTube en directo. Se interactúa desde el chat y desde una plataforma donde todos los autores pueden hacer preguntas que voy respondiendo en vivo.
S: Perfecto.
H: Con tu editor, en cambio, elegís la forma de conversación que les resulte mejor: teléfono, chat, WhatsApp, lo que quieran. Van a estar trabajando juntos dos meses, así que acuerdan entre ustedes los horarios y el sistema.
S: ¿Yo tengo que inscribirme en algún lado?
H: No. La semana que viene te van a llegar todos los datos, los accesos, la plataforma y el cronograma. Hoy no tenés nada que hacer más que esperar. Esta es una charla de bienvenida para que sepas cómo viene la mano y puedas hacer preguntas.
S: Perfecto. Te hago una consulta sobre la cantidad de libros que hay que tener vendidos. ¿Cómo hago? ¿Ya puedo depositar?
H: Ahora vamos a eso. Primero termino de contarte el recorrido editorial. El 30 de noviembre termina la edición y el libro ya no se toca conceptualmente. Pasa a corrección gramatical, sintáctica y ortotipográfica durante quince días. Después, del 15 al 30 de diciembre, pasa a diseño y maquetación. En la última semana de diciembre recibís las pruebas de galera: el libro terminado en PDF antes de entrar a imprenta. Lo revisás, nosotros también, das tu conformidad y entra a imprenta alrededor del 2 de enero. A finales de enero, o como mucho a principios de febrero, el libro ya debería estar en la calle, en la tienda física y virtual de Orsai, y tus ejemplares en tu casa.
S: Bien.
H: Ese es el camino desde la edición hasta la publicación. Ahora sí: vos empezaste comprando siete ejemplares y el esquema inicial llega hasta veintiocho. Los podés comprar vos o personas de tu entorno.
S: Sí.
H: Esos primeros veintiocho llegan a tu dirección, así que no conviene pasarle ese enlace a alguien que vive en Dinamarca. Desde el ejemplar veintinueve cambia todo: ya se puede comprar desde cualquier parte del mundo con envío a destino y, además, de cada ejemplar vendido la mitad del precio de venta es para vos.
S: ¿Cincuenta por ciento?
H: Cincuenta. No el diez por ciento habitual de las editoriales.
S: Eso no lo escuché nunca.
H: Podemos hacerlo porque dejamos afuera a la distribuidora y a las grandes cadenas de librerías. Nuestros libros no entran en ese circuito, que se lleva una parte enorme del precio de tapa. Preferimos que el autor reciba el cincuenta por ciento y, si quiere trabajar con librerías cercanas, negocie directamente con ellas.
S: Yo en otra editorial firmé por el seis por ciento.
H: Por eso. Acá, además, si después de los primeros veintiocho querés comprar ejemplares para vos, los pagás a la mitad del precio de tapa.
S: Entonces, para distribuir en librerías de Carlos Paz, me conviene esperar a completar los veintiocho y comprar los que necesite después.
H: Exactamente. Y eso lo vas a poder hacer siempre. Si querés llevar libros a una librería de Carlos Paz, sabés cuál es el precio de tapa, sabés cuánto te cuesta a vos y negociás directamente con el librero. La editorial no se queda en el medio de esa negociación.
S: Está genial. Soy un gran admirador del proyecto Orsai y de todo lo que tiene que ver con la editorial.
H: Me alegro mucho. Cualquier duda que tengas de acá a que empiece el taller, estamos. La semana que viene te llega toda la información y empezamos a trabajar. Te damos la bienvenida.
S: Perfecto. Te agradezco mucho.
H: Abrazo grande. Un gusto conocerte.
S: Muy agradecido. Gracias por la oportunidad.
H: Por favor. Nos vemos pronto.