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MARCELO MARTíNEZ / CUANDO EL ALMA CANTA

«Quiero que el lector desee leer mi libro y al mismo tiempo lo quiera dejar»

Marcelo Martínez nació en Burzaco, fue nadador profesional y vivió en Italia y Praga antes de instalarse en Barcelona. Escribe desde los diez años y durante mucho tiempo trabajó alrededor del terror. Para este libro eligió otro territorio: cinco relatos de realismo mágico que quiere acompañar con música y otros materiales digitales para extender la experiencia de lectura más allá del papel.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 25 de septiembre de 2026 · 17:20

HERNÁN CASCIARI: Muy buenas, Marcelo. ¿Cómo estás?

MARCELO MARTÍNEZ: ¿Qué tal, Hernán? Todo bien. Encantado. Súper contento, la verdad.

H: Igualmente. ¿En qué parte del mundo estás? ¿Dónde te encuentro?

M: En Barcelona.

H: ¿Hace mucho que vivís ahí?

M: Hace casi un año. Antes viví siete años en Praga. Hace mucho que me fui del país.

H: ¿Y antes de Praga vivías en Argentina o también andabas por otro lado?

M: Viví un año en Italia. Yo era nadador profesional y entrené en Italia un tiempo. Después me volví a Argentina e intenté volver a Italia porque me sentía como en mi casa. No encontré trabajo, así que me fui a Praga, donde tenía un conocido, y terminé viviendo ahí.

H: ¿Dónde naciste?

M: En Burzaco.

H: ¿Tenés idea de volver a vivir en Argentina o andás bien por todas partes del mundo?

M: Soy bastante nómade, así que por el momento no.

H: ¿Y la escritura cómo entra entre la natación y los viajes? ¿Escribís desde siempre?

M: Sí. Me inicié en el terror. Desde pequeño miraba películas de terror y cuando leía libros no me generaban ese sobresalto que encontraba en las películas. Entonces, a los diez años empecé a escribir mi primera novela.

H: ¿A los diez?

M: Sí. Es una trilogía que terminé a los veintitrés. Fue un proceso súper largo. Se nota que el primer libro es muy infantil, después en el segundo ya había leído a Lovecraft, Stephen King y me había encontrado con otros autores. La idea era intentar que el lector consiguiera ese sobresalto de las películas.

H: ¿Y cómo buscabas hacerlo?

M: En un momento entendí que tenía que lograr que el lector quisiera leer el libro y al mismo tiempo no quisiera leerlo.

H: O sea, que le dé repulsión, impresión o miedo seguir.

M: Exacto. Soy un escritor bastante descriptivo, muy cinematográfico. En uno de los capítulos del segundo libro, por ejemplo, cuento durante diez páginas cómo un personaje le saca un ojo a otro con los dedos. Es esa cosa morbosa.

H: Tenés clarísimo qué querés conseguir en el lector. Pero «Cuando el alma canta», el libro que postulaste, no es esa novela de terror: es un libro de cinco relatos.

M: Sí, cinco relatos de realismo mágico.

H: Y tiene unas cuarenta y ocho mil palabras, según pusiste en el formulario.

M: Sí, más o menos.

H: ¿Los relatos tienen todos una extensión parecida o hay alguno muy corto y otro más largo?

M: Aproximadamente son parecidos, salvo el primero, que fue el que mandé. El tercero y el último son los más largos; el primero y el segundo son los más cortos y el cuarto ya empieza a ser extenso.

H: Bien. Tu idea es que cada relato tenga un código QR que lleve a diferentes lugares, a Spotify o YouTube, dependiendo del relato.

M: Sí.

H: Nosotros te vamos a proponer otra cosa: un solo código QR en la contratapa que lleve a una página completa del libro. Ahí puede estar todo lo relacionado con cada relato y vos además podés administrar esa página. Si querés agregar cosas después de publicado, lo podés hacer.

M: No lo había pensado así.

H: Lo que pienses hoy puede cambiar mañana. En el libro impreso no podés modificar nada, pero en la parte tecnológica sí. La tecnología va a mejorar y vas a poder seguir haciendo crecer esa experiencia. A mí me encantó la idea cuando la leí en tus observaciones.

M: Buenísimo.

H: A nuestros editores también les encantó el primer relato. Yo les pido tres cosas: ventajas, riesgos y si aceptan o no la publicación. Encontraron muy pocos riesgos y muchas ventajas, también en todo lo que puede haber alrededor del libro. Estamos muy contentos.

M: Qué bueno.

H: Te cuento un poco el proceso para que sepas dónde te metiste. Esta es una charla de bienvenida. Octubre y noviembre son los dos meses en que los libros entran en edición. Una novela o un libro de cuentos, aunque esté terminadísimo en la cabeza del autor, necesita una edición profesional para ser un libro de editorial. Vas a tener un editor asignado que te sigue a sol y a sombra durante dos meses.

M: Okay.

H: Cada uno de los relatos va a estar súper leído por ese editor y lleno de sugerencias. Nunca órdenes: sugerencias. Vos podés pasarlas de largo o aceptarlas. «¿Te parece que este párrafo funciona mejor más abajo? ¿Preparamos al lector para que esta impresión sea más fuerte?». Un montón de cosas.

M: Sí.

H: Al mismo tiempo, todos los martes de octubre y noviembre a las 19, hora Argentina, doy un taller de publicación para los 64 autores de la colección. Ahí trabajamos progresión, personajes, orden de los cuentos, portada, contratapa, prólogo, índice, dedicatoria. Todo el libro como objeto. Los cinco cuentos son territorio del editor.

M: Perfecto.

H: El 30 de noviembre se suelta el libro. Del 1 al 15 de diciembre pasa a corrección sintáctica, gramatical y ortotipográfica. Después va a maquetación y diseño. En los últimos días de diciembre recibís las pruebas de galera, el PDF exactamente como va a entrar a imprenta. Lo revisás, das conformidad y el 2 de enero entra a imprenta.

M: En noviembre voy a estar casi un mes en Argentina. ¿Existe la posibilidad de acercarme en algún momento a la editorial?

H: Claro. Estaría genial.

M: También quería preguntarte si en alguna reunión podría conectarse una amiga que me ayuda con la comunicación de mis libros.

H: Sí, obvio. Vamos a tener muchas reuniones y una clase entera sobre comunicación, difusión, preventa y redes. Decile que se conecte también, así están los dos al tanto.

M: Perfecto. Ella ya me está ayudando con un libro que publiqué hace casi un año.

H: Mejor todavía.

M: ¿Estas clases de los martes se pueden ver grabadas otro día?

H: Sí. Si estás en directo es más divertido porque podés interactuar, pero quedan grabadas en la plataforma y las podés ver cuando quieras.

M: Genial. Y cuando esté el libro en la calle, ¿se hace algo de prensa, radio, marketing?

H: Obvio. Todo lo que vos puedas conseguir y todo lo que nosotros podamos conseguir de prensa lo vamos a hacer.

M: Perfecto.

H: La semana que viene te llega un mail mío con todas las instrucciones: cómo empezar, dónde está la plataforma, cuándo son las clases y quién es tu editor.

M: Perfecto.

H: Un gustazo enorme. Estamos en contacto.

M: Igualmente, Hernán. Te mando un abrazo.

H: Chau, chau.