HERNÁN CASCIARI: ¿Dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?
FÉLIX VERA: Estoy en Villa María, Córdoba.
H: ¿Y qué hacés de tu vida?
F: Estoy jubilado, pero sigo trabajando mientras dé el cuerpo. Trabajé cuarenta y pico de años en tecnología. Soy analista de sistemas.
H: ¿Y la lectura estuvo siempre?
F: Siempre. Lector compulsivo, abusivo muchas veces. Vengo de una casa de lectura, de mi madre y mi padre.
H: ¿Qué autores o lecturas te marcaron?
F: Jorge Fernández Díaz, Bioy Casares, Borges, Tomás Eloy Martínez. También me gusta mucho la novela histórica, los conflictos y la filosofía.
H: Incluso volviste a la universidad.
F: Sí, ya de grande fui a estudiar Sociología. No me recibí, pero eso me llevó a leer un montón de clásicos.
H: ¿Cuándo apareció la idea de publicar?
F: No fui yo. Fueron mis hijas, que me leen y me critican, y también mis amigos. Yo escribía artículos, cuentos y algunas cosas en blogs y medios digitales, pero nunca terminaba de decidir que fueran para otros.
H: «El cielo no pide permiso», entonces, ¿qué es exactamente?
F: Es una novela. Habla de dos mujeres que se aman, pero la búsqueda va más por la mirada que uno construyó sobre el problema del amor.
H: En la postulación habías puesto relatos. Si es una sola historia con dos personajes durante todo el libro, la pasamos a novela.
F: Sí, me parece perfecto.
H: ¿La sentís terminada o todavía falta escribir?
F: Está terminada. Ya tuvo una lectura de una persona en la que confío y me dio algunas puntas. Yo creo que a esta altura es una novela que ya tiene dos años de frío.
H: ¿Cuántas palabras tiene?
F: Treinta y una mil setecientas.
H: Perfecto. Entonces entra directamente en el proceso de edición, con un profesional que durante octubre y noviembre te acompañe a ajustar la historia.
F: Eso es lo que estoy buscando. La novela está terminada, releída y recontraleída, pero desde mi punto de vista. Necesito que un profesional me contraste todo eso.
H: Exactamente. Para eso estamos. Bienvenido al barco.
F: Un placer, Hernán. Muchas gracias.