HERNÁN CASCIARI: Adolfo, ¿dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?
ADOLFO COSTANTINO: En La Plata. Soy platense de nacimiento y vivo acá.
H: ¿Y a qué te dedicás?
A: Fui odontólogo durante muchos años. Ya dejé la profesión y hace cuatro o cinco años me dedico a escribir. Publiqué un libro de cuentos, hice muchos talleres de narrativa y en los últimos años empecé también con dramaturgia.
H: ¿Llegaste a estrenar teatro?
A: Sí. El año pasado estrenamos una obra de mi autoría y tengo tres más en camino para este año.
H: ¿Y «Cartas mal dadas» es tu primera novela?
A: Sí. En narrativa lo que tengo son muchos cuentos, muchísimos, además del libro que publiqué. Pero novela, ésta es la primera.
H: ¿Qué te llevó a pasar del cuento a una historia más larga?
A: En realidad no fue una decisión. En un taller había escrito un cuento breve a partir de una noticia y la profesora me dijo: “Qué lindo inicio para una novela”. Eso quedó ahí. Después empecé a hacer un capítulo, otro capítulo, otro capítulo, y la novela empezó a crecer.
H: ¿Y después quedó guardada?
A: Sí. La dejé un tiempo. Después se la hice revisar a un editor, Ramón Tarruella, que hizo algunas correcciones. Más adelante, este verano, pensé: tengo demasiado texto acá como para dejarlo tirado. Entonces se lo pasé también a Rogelio Retuerto, que me hizo algunas devoluciones.
H: ¿Esas devoluciones te convencieron?
A: Algunas no. Las dejé guardadas. Pero después pensé: esto ya está hecho. Quizás con una felpeada más pueda salir a la luz.
H: ¿Sentís que a la novela le falta algo estructural o estamos hablando de pulido?
A: Para mí es pulido, alguna cuestión de estilo. No creo que le falten capítulos ni que haya que reconstruirla.
H: ¿Qué tipo de policial es?
A: No es el policial realista clásico. Tiene algo de esos policiales viejos, como Mike Hammer. Ese tipo al que siempre cagaban a piñas, los policías o los delincuentes, pero al final terminaba yéndose con la mejor.
H: O sea que hay algo de antihéroe.
A: Sí, aunque tampoco exactamente. La novela se desvía, se pone a hablar de capuchinos o de champagne rosé. No va siempre directo al policial realista. Tiene ese jueguito.
H: Ahí hay un tono para cuidar. Durante octubre y noviembre vamos a buscar un editor que pueda trabajar con vos justamente ese pulido final: que todas las tuercas queden ajustadas sin sacarle esa personalidad.
A: Claro. Eso es lo que necesito.
H: Vos ya hiciste algo importante, que es haber mostrado el texto antes.
A: Sí. Lo revisaron dos escritores y también gente en la que confío. Será bueno o malo, pero por lo menos pienso: si fuera un desastre absoluto, ni me animaría a entregártelo.
H: Eso ya nos da un punto de partida. No llegás con un primer borrador recién terminado, sino con un texto que tuvo varias lecturas.
A: Exactamente.
H: Nuestro trabajo fuerte empieza en octubre. Durante octubre y noviembre trabajás con tu editor o editora en el interior de la novela: capítulos, tono, ritmo, progresión, escenas. Cuando termina noviembre, soltamos el texto y entra en corrección.
A: Bien.
H: Esa corrección ya no es conceptual. Es sintáctica, gramatical y ortotipográfica: cursivas, sangrías, comillas, todo lo que hace que el libro entre en la identidad de la colección.
A: Perfecto.
H: A mediados de diciembre pasa a maquetación y diseño. Entre Navidad y Año Nuevo recibís las pruebas de galera: el libro completo, ya plantado, para hacer la última revisión antes de imprenta.
A: Ahí tengo la última oportunidad de encontrar cualquier error.
H: Exactamente. Después das el consentimiento y entra a imprenta. En condiciones normales, a finales de enero el libro ya está en la calle.
A: Buenísimo.
H: Y mientras tanto el libro sigue en preventa. Vos podés pasar el enlace a quien quieras para que empiece a circular desde ahora.
A: Perfecto.
H: Conmigo vas a trabajar más el libro como objeto: título, portada, imagen, color, contratapa, difusión, un pequeño prólogo. El interior de la novela lo trabajás con tu editor, que va a ser una especie de Virgilio durante todo este recorrido.
A: Me gusta.
H: Además vas a tener ocho clases generales conmigo durante octubre y noviembre. Ahí se junta toda la camada de autores que publica en enero.
A: ¿Son en directo?
H: Sí. Son por YouTube en directo y podés hacer preguntas. Si no podés estar, quedan grabadas. Los enlaces te van a llegar por correo antes de cada encuentro.
A: Perfecto.
H: ¿Tenés alguna otra duda inicial?
A: No. Vengo bien. Sobre todo quería entender cómo iba a ser la comunicación y el trabajo con el editor.
H: Eso lo van a consensuar ustedes: Zoom, teléfono, lo que les resulte más cómodo. La idea es que puedan hablar con libertad durante todo el proceso.
A: Buenísimo, Hernán.
H: Entonces empezamos en breve. La semana que viene te mando todo el cronograma de octubre y noviembre y también te contamos quién va a ser tu editor.
A: Perfecto. Gracias.