HERNÁN CASCIARI: Hola, Leandro, ¿me escuchás? Estás muteado y sin video en este momento.
LEANDRO CUSTODIO GONZÁLEZ: Hola. Ahora sí, por fin.
H: Ahí estamos con los inconvenientes técnicos. No te veo, pero podemos hablar y eso ya es fundamental. ¿Dónde estás?
L: Estoy en Rivadavia, en la provincia de San Juan.
H: ¿Y sos sanjuanino, nacido ahí?
L: Sí, sí.
H: ¿Cuánto hace que empezaste con la novela, con «Vagabundo Legal»?
L: El año pasado.
H: Como no te veo, te tengo que preguntar: ¿qué edad tenés?
L: Cuarenta y siete, Hernán.
H: ¿Y qué hacés de tu vida?
L: Trabajo en la administración pública en San Juan, en la parte de Infraestructura y Obras Públicas. Además soy profesor de Economía en tres escuelas, en distintas zonas de San Juan.
H: ¿Y escribís desde siempre o es una cosa que empezaste a hacer de más grande?
L: De chico. A los dieciséis, diecisiete años, escuchaba música y me gustaba escribir cosas. Yo decía: «Alguna vez esto lo tengo que hacer canción». Empezás imaginando cosas y las vas escribiendo. Nunca pensaba ser cantante ni mucho menos, pero decía: algo vamos a hacer con esto. Después lo dejé durante mucho tiempo por el trabajo, por los estudios, y casi me había olvidado.
H: ¿Y cuándo volviste?
L: En la pandemia. Además de hacer las clases virtuales, empecé a escribir mi vida desde niño. No sabía si publicarla como la venía haciendo, en prosa, o en poesía, y la terminé haciendo en poesía. Me gustó mucho más. Ese fue mi primer libro, que salió el año pasado.
H: ¿Cómo se llama?
L: «Crónicas de un alma sencilla».
H: Qué bonito. ¿Lo autopublicaste o lo publicaste con alguna editorial?
L: Digamos que fue una autopublicación, porque fui yo a buscar la editorial. La editorial me hizo todo el trabajo; yo llevé los escritos y bastante idea del diseño gráfico.
H: Bien. Ahora contame la historia de Martín Herrera. ¿Qué tipo de personaje es?
L: Martín era un gran empresario, estaba en el mundo de los recursos energéticos. A la empresa le puse ITS porque me la imaginaba parecida a YPF. Martín era el presidente y uno de los propietarios.
H: Sí.
L: La empresa entra en crisis, como suele pasar acá en Argentina, con amenaza de quiebra. Pero lo peor es que esa crisis se convierte también en una crisis familiar. Su exesposa se aprovecha de la situación junto con un abogado que quiere meterse en la empresa.
H: ¿Y qué pasa con Martín?
L: Lo meten preso por un problema intrafamiliar, como si hubiera habido violencia. Está poco tiempo en la cárcel, pero cuando sale se queda sin nada: le vacían todo. Es ahí donde Martín se transforma en un indigente. Empiezo a contar sus historias individuales. Lo golpean, pasa hambre, pero él ayuda a la gente porque no es un hombre violento.
H: ¿Tenés la novela terminada o está en la última parte? ¿Sentís que le falta un empujón o está lista?
L: La tengo terminada. Son veintisiete capítulos.
H: ¿Cuántas palabras tiene, más o menos?
L: Cerca de veintitrés mil.
H: Perfecto. A efectos de la extensión, que esté entre veinte y veinticinco mil está muy bien. Vas a tener un editor que durante todo octubre y todo noviembre te va a acompañar con sugerencias, va a leer la novela y te va a tirar indicaciones. Yo también lo voy a hacer en las clases. Durante esos dos meses vas a poder trabajar hasta el final. Después, en diciembre, la novela pasa a corrección y maquetación; en enero entra a imprenta y sale a la calle.
L: Ah, perfecto.
H: Es un trabajo que empieza en la primera semana de octubre. Hoy lo que estoy haciendo es darte la bienvenida, presentarme y contarte un poco cómo va a ser. Es intenso, divertido y en absoluto obligatorio. Si aparece cualquier problema, podemos seguir más adelante. Pero si damos los pasos correctos, en enero está el libro en la calle.
L: Genial. Está buenísimo.
H: Hay mucho laburo que hacer, y eso es importante. ¿Tenés alguna consulta o alguna duda antes de empezar a trabajar?
L: Pensé que se adelantaba por esta charla, pero tengo programado empezar el 9 de octubre.
H: Esa debe ser la fecha que te dio Nacho. Puede ser el ocho o el nueve, pero por ahí seguro. Esta charla es una bienvenida antes de que empiece el proceso. El proceso arranca la primera semana de octubre.
L: Genial, Hernán, porque la verdad es que me pone muy contento. Leí muchas obras tuyas, sobre todo «El mejor infarto de mi vida».
H: Qué bien. Me alegro mucho.
L: Después «Más respeto, que soy tu madre». Soy muy malo con los títulos, pero sé de lo que hablo. Y después verlas plasmadas en una serie es fascinante.
H: Claro que sí.
L: La última que leí fue la que habla de tu padre.
H: Claro.
L: La vida de tu papá. Y de ahí te vengo viendo en YouTube y en esos programas del Banco Francés. Estoy siguiendo mucho todo eso. Cuando salió esta oportunidad dije: «Creo que me voy a meter». Mi esposa me apoya en todo.
H: Vas a ver que te vas a divertir. Es muy interesante y te vamos a acompañar hasta que el libro esté en la calle.
L: Con Nacho tuve algunos contactos porque le pregunté si tenía que ir haciendo los capítulos y me dijo que sí. Ya están en la plataforma. Tengo diecisiete cargados.
H: Perfecto. Entonces mando un abrazo y empezamos en octubre.
L: Genial, Hernán. Un abrazo, que andes bien.
H: Chau, chau.