HERNÁN CASCIARI: ¿Dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?
BENJAMÍN TARELLI: En Saavedra. Nací en San Isidro, después viví en San Fernando y Cardales y hace un tiempo me mudé acá.
H: ¿A qué te dedicás?
B: Soy ingeniero ambiental. Trabajo con residuos desde que me recibí: transporte, tratamiento, disposición final, reciclaje. Hace cuatro años dejé la empresa donde estaba y ahora soy consultor independiente. También doy clases de Residuos Sólidos en la Universidad de San Martín.
H: ¿Y tu relación con la literatura?
B: Muy reciente. Yo tenía esta idea en la cabeza pero originalmente la imaginaba como otra cosa.
H: ¿Como qué?
B: Como un personaje de una tira, algo tipo «Macanudo». Me imaginaba a este hombre como un personaje de cómic. Pero no sé dibujar, así que un día me senté y empecé a escribir. Los primeros cinco capítulos salieron de una.
H: ¿Y después?
B: Me quedé trabado porque me faltaba el enemigo. Tenía algo dando vueltas, pero no terminaba de verlo.
H: ¿Cuándo apareció?
B: El año pasado el enemigo me estuvo mirando todo el año y yo no me daba cuenta. Este año me subí a un avión y de golpe pensé: «Claro, este es el enemigo». Volví del viaje y escribí todo el resto.
H: ¿Sentís que «El Hombre WiFi» está terminada?
B: Tengo una versión bastante más potable que el primer borrador, pero quiero que alguien de afuera la mire de verdad. Hasta ahora se la pasé a gente que me conoce y el personaje es bastante mi alter ego.
H: ¿Habías pensado en autopublicar?
B: Sí. Estaba buscando opciones, pero sentía que me ofrecían una imprenta y nada más. Cuando vi lo de Orsai pensé: esto es lo que estaba buscando.
H: Acá vas a tener edición profesional. Una de las cosas que vamos a trabajar es cuándo explicar y cuándo mostrar.
B: Justamente una persona que leyó el libro me dijo eso: que a veces soy demasiado explícito y convendría poner más capas.
H: Esa es una gran zona de trabajo. Si una escena puede hacer que el lector saque una conclusión, es mejor que explicársela.
B: Perfecto. Eso me sirve muchísimo.
H: Entonces arrancamos en octubre.
B: Ya quiero arrancar. Estoy feliz con esto.