HERNÁN CASCIARI: ¿Cómo va, Marysol? ¿En qué parte del mundo te encuentro?
MARYSOL MEDIAVILLA: En San Luis, en Juana Koslay. Nací en Villa Mercedes y estoy acá hace un par de años.
H: ¿Y qué hacés de tu vida?
M: Mayoritariamente vivo de la docencia. Trabajo en secundaria, soy profesora de lengua y literatura. También soy compositora y música, pero siempre fue bastante complejo sostenerme desde ahí.
H: ¿Qué música hacés?
M: Música popular argentina de raíz folclórica. Algunas cosas son canciones y otras no. Tengo material grabado, aunque el segundo disco se demoró bastante.
H: ¿Y tu relación con la escritura se fue dando en medio de la música y la docencia?
M: Escribo desde siempre. Al principio eran poéticas que automáticamente se convertían en canciones. Durante muchos años ese fue mi fuerte. Después empezaron a aparecer textos que no se convertían en canciones y se fueron acumulando. Publiqué un libro de poesía con una editorial de Villa Mercedes y, más tarde, apareció la novela.
H: ¿La novela estaba prevista?
M: Para nada. Fue un encuentro raro.
H: El libro se llama «En el aire». ¿Cuántas palabras tiene hoy?
M: Unas veinte mil trescientas.
H: Está perfecto. Entre veinte y veinticinco mil estamos bien. ¿Para vos está terminada?
M: Sí. El mes pasado encontró un giro. La novela empieza por el final, aunque yo me di cuenta de eso cuando la terminé. Marcos y Eva son un poco los protagonistas. Yo venía escribiendo sin saber del todo a dónde iba y, cuando llegué al final, entendí que el final era el comienzo.
H: ¿Cómo trabaja con los tiempos?
M: Va entre pasado, presente y futuro. Solamente la leyó completa mi primera editora del libro de poesía y al principio le costó un poco eso. La lectura exige estar atenta.
H: Eso puede ser una decisión válida o puede convertirse en una dificultad. Para eso vas a tener un editor o una editora durante octubre y noviembre. Va a leer la novela completa y te va a sugerir maneras de ordenar o de señalar esos cambios sin quitarle identidad. Nada de lo que te diga es obligación.
M: Sí.
H: Al mismo tiempo vas a tener las ocho clases del taller de publicación, todos los martes a las 19. Ahí vamos a hablar de personajes, intensidad, voz, estructura, progresión. En tu caso ya sabemos que hay una voz y una temporalidad que se mueven bastante, y vamos a ver si eso está perfecto tal como está o si hay algo que pueda mejorar.
M: Bien.
H: El último día de noviembre se corta la edición y el libro pasa a corrección gramatical, sintáctica y ortotipográfica. El 15 de diciembre entra en maquetación y diseño. La tapa la vamos a trabajar juntos: imagen, color y decisiones de portada.
M: Perfecto.
H: En la última semana de diciembre recibís las pruebas de galera: el libro completo en PDF, con tapa, contratapa, índice, prólogo, dedicatoria, novela, agradecimientos, todo. Lo revisás y, con tu conformidad, el 2 de enero entra a imprenta. Hacia finales de enero ya está físicamente.
M: Sí.
H: Esta charla es más que nada una bienvenida y sirve también para despejar dudas.
M: Yo compré los primeros siete libros y quería entender bien cómo funciona después.
H: Los primeros veintiocho tratá de mantenerlos en un círculo cercano, porque llegan todos a la dirección que vos pusiste. Podés usar redes y promocionar la preventa, pero conviene que esa primera tanda la compre gente a la que después puedas entregarle el libro en mano.
M: Claro. Eso lo entendí.
H: Desde el ejemplar veintinueve cambia la lógica: hay envíos individuales a cualquier parte del mundo y empezás a recibir el cincuenta por ciento de regalías por cada venta.
M: Perfecto.
H: Y no es vender humo: es una preventa. La persona sabe que está comprando hoy un libro que se entrega a finales de enero. Conviene que vos también lo expliques así cuando lo difundas.
M: Sí, eso era una de mis dudas.
H: Podés nombrar la editorial, podés nombrarme a mí, podés hacer toda la difusión que quieras. No hay nada secreto. Al contrario.
M: Bien.
H: La semana que viene te llega un mail con todo lo que hablamos ordenado: plataforma, carga del libro, clases, editor y accesos. Y si aparece cualquier duda, la charlamos.
M: Perfecto. Un gusto.
H: Gustazo. Seguimos hablando.