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ALDO BORDIGONI / LOS NUEVE CíRCULOS

«Creo que tengo buenas historias, pero no sé si las sé contar bien»

Aldo Bordigoni vive en Caballito, trabaja de contador y llega a la publicación a los setenta y seis años después de pasar por varios talleres y algunos concursos. «Los nueve círculos» traslada la estructura del infierno de Dante al oeste del conurbano bonaerense, territorio que conoce desde chico. Tiene unas 33.000 palabras y todavía le falta escribir el último capítulo.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 28 de septiembre de 2026 · 14:20

HERNÁN CASCIARI: ¿Cómo estás, Aldo? ¿En qué parte del mundo te encuentro?

ALDO BORDIGONI: Estoy en Capital Federal. Vivo y trabajo en Caballito.

H: ¿De qué trabajás?

A: Me gusta decir que trabajo de contador. Soy contador público, pero prefiero decir que trabajo de eso. Tengo setenta y seis años.

H: O sea que habrás hecho un montón de cosas además de ser contador.

A: Muchas. Muchas de esas cosas me enriquecieron y me pusieron en el lugar en el que estoy, sea cual fuere ese lugar. Hace cuarenta y tres años que estoy con la misma mujer.

H: ¿Lo decís con orgullo o con resignación?

A: Con muchísimo orgullo.

H: ¿Y tu relación con la escritura de dónde viene?

A: No voy a hacer la historia de siempre de que a mí siempre me gustó escribir, aunque es cierto. Hice bastantes talleres en distintos momentos. Incluso uno de guion con Jorge Maestro, uno con vos y varios más.

H: ¿Qué buscás en los talleres?

A: Yo alguna vez dividí la literatura, o las ganas de escribir, en cuatro posibilidades. Una buena historia bien contada. Una mala historia bien contada. Una buena historia mal contada. Y una mala historia mal contada. Las dos últimas son la razón por la que voy a talleres, porque creo estar en la tercera: creo que tengo buenas historias, pero no sé si las sé contar bien.

H: ¿Y qué dice la gente que te leyó?

A: En general les gustó, aunque está mezclado entre gente que puede darte un veredicto y gente complaciente. Escribí dos o tres cuentos. Con uno saqué un segundo premio en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas y otro fue seleccionado para un libro. Pero no me animo mucho a presentarme. Varias cosas que escribí tienen un componente autobiográfico, con algunos rulos.

H: ¿Y «Los nueve círculos»?

A: Es una idea que tengo hace mucho tiempo y sobre la que escribí bastante. La tengo avanzada. Parte de «La Divina Comedia». Dante, guiado por Virgilio, recorre los círculos del infierno. Yo tomo esa estructura y la llevo al oeste del conurbano.

H: Vos conocés mucho ese territorio.

A: Sí. Nací en Avellaneda, pero a los diez años me mandaron a Merlo. Mi viejo murió cuando yo tenía once y empecé a trabajar a esa edad. Toda esa parte de Merlo es el mundo del libro.

H: Contame la historia.

A: Es la historia de una mujer bastante marginal que maneja un grupo de pirañas que roban en la estación Paso del Rey. Vive en una villa en Lago del Bosque, lugares que conozco. Está buscando a su hijo.

H: ¿Y ahí empieza el recorrido de los nueve círculos?

A: Exactamente. Para llegar a su hijo tiene que llegar hasta Satanás, que es su ex y es quien se lo secuestró. Le dicen Satanás, aunque se llama Ariel Lucero. Ella va recorriendo nueve círculos y en cada uno encuentra algo que remite a la «Divina Comedia». Cruza el río Reconquista y así va pasando por distintos lugares.

H: Hasta ahora me estás cumpliendo con la tercera de tus cuatro opciones: me estás contando una gran historia. Después hay que ver cómo está escrita.

A: Exactamente.

H: ¿La tenés terminada?

A: Tengo todo escrito menos el último capítulo.

H: Ahí hay que meterle bala.

A: Sí. Lo tengo en la cabeza y antes de que empiece el trabajo lo voy a tener escrito.

H: En el formulario pusiste unas treinta y tres mil palabras.

A: Más o menos. Tengo unas treinta y una mil.

H: Está bien. En octubre y noviembre vas a trabajar con un editor profesional que te va a acompañar para revisar estructura, final, cosas que sobran, partes confusas y todo lo que haga falta. Siempre como sugerencias, no como obligación. El editor es un poco ese Virgilio que acompaña al escritor hasta el final del proceso, que en este caso no es el cielo sino la imprenta.

A: Es exactamente lo que quiero.

H: Además, todos los martes a las 19 voy a dar el taller de publicación para los autores de esta camada. Vamos a ajustar un montón de tuercas. Es como llevar la novela al taller mecánico antes de salir de viaje.

A: Excelente.

H: El último día de noviembre el libro se suelta. Pasa a corrección ortotipográfica, sintáctica y gramatical. El 15 de diciembre entra en maquetación y diseño. Entre Navidad y Año Nuevo recibís las pruebas de galera: el libro entero en PDF, con tapa, contratapa, índice, prólogo, dedicatoria, novela, agradecimientos, todo.

A: Perfecto.

H: Vas a tener cuarenta y ocho horas para la última mirada. Si está todo bien, firmás conformidad y el 2 de enero entra a imprenta. Hacia finales de enero ya está publicado.

A: Excelente.

H: La portada también la trabajamos juntos. Te vamos a mostrar opciones y podés involucrarte en el color, la imagen y todo lo demás.

A: Sí, es mi intención. Quiero involucrarme.

H: Mejor, porque es más divertido. La semana que viene te llega un mail con todas las instrucciones, el editor, la plataforma y los accesos.

A: Buenísimo. Perfecto.

H: Aldo, te mando un abrazo. Me encantó conocerte.

A: Muchas gracias por todo.