Nacido en Roca, «una ciudad cuyo destino es volver a ser conquistada», Daniel Sans narra en su Narrado vivo una lucha autobiográfica contra la colonización mental, la suya y la de muchos dolientes que trató.
Un adolescente atado a sustancias autodestructivas y desatado del cuidado familiar y social. Un chico de las bardas patagónicas vagando por las calles de la Capital porque la cama de su pieza estaba alquilada. Márgenes, márgenes vitales; calle, noche, peligro y redención. Este texto, como todo texto autobiográfico, no deja de ser la novela de la vida de su autor. Con recuerdos que iluminan zonas de reconocimiento, de inflexión, de incertidumbre al límite, Sans convierte lo autobiográfico en el sinfín de lo humano cuando se resiste a deshacerse.