Maru escribe desde que era chica, pero durante años publicar dejó de ser una urgencia. Prefirió aprender el oficio: hizo talleres, leyó, corrigió, volvió a escribir y esperó hasta sentir que los cuentos estaban realmente listos. Mientras tanto siguió trabajando, enseñando escritura y acumulando historias. Este año, después de atravesar una separación y otros movimientos personales, algo cambió. Vio una convocatoria, sintió que era el momento y mandó el material casi de inmediato. No eligió un conjunto cualquiera: eligió doce relatos que ocurren en un mismo edificio, donde los vecinos se cruzan, se vigilan, se desean, se juzgan y a veces se salvan sin saberlo. Tal vez ahí esté también la razón de este regreso a la publicación. Maru entendió que una historia no se vuelve visible porque haga ruido, sino cuando encuentra la forma precisa de mostrar lo que todos intentan esconder detrás de cualquier puerta cerrada del edificio.
Maru escribe desde que era chica, pero durante años publicar dejó de ser una urgencia
Sobre Nadie quiere ser invisible
PRÓLOGO · 22 de octubre de 2026 · 17:38