Al recorrerlos me encuentro con gente que habla; con sus deseos, con sus miedos, con sus fantasías, con sus contradicciones y con sus posibilidades de cambiar. Encuentro a seres humanos tratando de orientarse en el misterio de existir, y descubrir que la vida no siempre responde a los mapas que trazamos para ella.
Me descubro a mí misma, en un viaje que me recuerda que la vida ocurre en una delicada danza entre la búsqueda y el hallazgo. Experimentando como eso que nos transforma llega, por lo general, de lugares inesperados.