Talleres Orsai
Talleres/Blog/Prólogos/El escondite
← Volver a prólogos
Prólogo de Hernán Casciari

Durante años, Damián Varia decidió que no tenía nada importante para decir

Sobre El escondite

PRÓLOGO · 18 de mayo de 2026 · 17:35

Durante años, Damián Varia decidió que no tenía nada importante para decir. No fue una imposición externa sino una convicción íntima, casi cómoda, que le permitió correrse de la escritura sin conflicto.

El escondite nace, entonces, desde un lugar poco frecuente: no desde la continuidad de una vocación, sino desde su interrupción. Hay en estos cuentos una tensión particular entre lo que estuvo callado y lo que finalmente encuentra forma. Muchos de los relatos provienen de textos escritos hace casi dos décadas, pero el libro no es un archivo: es una reactivación. Lo que aparece en estas páginas no es solo lo que fue escrito entonces, sino también lo que ocurrió en el medio —la paternidad, el paso del tiempo, la revisión de las propias certezas— y que inevitablemente modifica la lectura. Varia escribe desde una sensibilidad que no busca imponer una idea sino construir una atmósfera. Sus historias se sostienen en imágenes persistentes: un gesto detenido, un objeto que guarda memoria, un recuerdo que vuelve con otra forma. Hay, además, una relación constante con el tiempo, no como línea sino como materia maleable, algo que puede detenerse, deformarse o incluso esconderse. En ese juego entre lo que se muestra y lo que se oculta, los relatos encuentran su fuerza. El escondite no es un regreso nostálgico a la escritura, sino una decisión presente: la de asumir que incluso lo que parecía menor o insignificante puede, con el tiempo, encontrar su lugar y su sentido.