Talleres Orsai
Talleres/Blog/Prólogos/Caleidoscopio
← Volver a prólogos
Prólogo de Hernán Casciari

Lo más lindo es que Mónica no escribe desde la teoría

Sobre Caleidoscopio

PRÓLOGO · 24 de julio de 2026 · 16:17

Mónica Ottavis pidió una señal y soñó con un escritor. No sabía bien quién era, apenas una cara más joven que la que después encontró en la radio, pero al despertarse buscó, siguió pistas, llegó a un taller, después a otro, y terminó acá, con un libro entre las manos.

Esa escena podría parecer demasiado conveniente si no fuera porque Caleidoscopio está hecho de ese tipo de enlaces: hechos, intuiciones, lecturas, ejercicios, terapias, pedidos, respuestas y decisiones que, vistos de lejos, componen una figura. Mónica nació en Moreno, leyó desde los cinco años con El tesoro de la juventud, estudió una carrera que no amaba porque prometía salida laboral, trabajó treinta y nueve años en la obra de Monseñor de Andrea, crió una hija, atravesó el nido vacío y buscó durante décadas herramientas para vivir mejor. Método Silva, reiki, metafísica, terapia tradicional, oración: no las cuenta como dogmas, sino como experiencias probadas en su propia vida. Su libro reúne recuerdos, reflexiones, infancia, familia, aprendizajes y una pregunta silenciosa: qué cosas nos ayudan a seguir adelante cuando no sabemos bien por dónde. Lo más lindo es que Mónica no escribe desde la teoría. Escribe desde la emoción de haber terminado algo que le parecía enorme y de descubrir, al leerse, que su propia infancia todavía podía hacerla llorar.