María Eugenia empezó a escribir hace apenas dos años, después de terminar un doctorado y alejarse del mundo académico. Antropóloga y docente, pasó mucho tiempo leyendo por obligación hasta que pudo volver a leer y escribir por deseo. Sus cuentos nacieron en ese nuevo territorio, muchas veces aprovechando las horas silenciosas antes de que despertara Pedro, su hijo de siete años. Un día, mientras apuraba una página, dijo que tenía que seguir antes de que despertara la fiera. La frase quedó. También quedó el universo que venía construyendo: niños, adolescentes y madres atravesados por situaciones turbias, escuelas, barrios del conurbano, animales y pequeñas desviaciones de la realidad que vuelven inquietante lo cotidiano. María Eugenia escribe terror desde lugares que conoce bien. No necesita castillos ni cementerios: le alcanza con Marcos Paz, una casa cualquiera, un chico despierto y algo apenas corrido de su sitio para que aparezca el miedo mismo.
María Eugenia empezó a escribir hace apenas dos años, después de terminar un doctorado y alejarse del mundo académico
Sobre Antes de que despierte la fiera
PRÓLOGO · 22 de octubre de 2026 · 17:39