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DANIEL E. FUHR / LIBERTAD DE MORIR

«¿Por qué uno no puede decidir en qué etapa de la vida irse para siempre?»

Daniel E. Fuhr nació en Coronel Suárez, vivió seis años en Buenos Aires y veintidós en República Dominicana, donde trabajó principalmente en hotelería y turismo. Volvió a su pueblo durante la pandemia y hoy tiene un gimnasio de CrossFit. Sin formación literaria, convirtió una pregunta que lo acompañaba desde hacía años en «Libertad de morir», una autoficción que ya tuvo una primera edición en papel y que ahora quiere someter a una última lectura profesional antes de volver a publicarla.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 24 de septiembre de 2026 · 17:20

HERNÁN CASCIARI: Daniel, ¿dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?

DANIEL E. FUHR: Vivo acá, en Coronel Suárez.

H: ¿Y sos nacido ahí?

D: Sí. Viví hasta los diecinueve acá en el interior. Después me fui a Capital y estuve seis años viviendo ahí. Y después me fui a República Dominicana.

H: ¿Cuánto tiempo viviste en Dominicana?

D: Veintidós años.

H: Un montón. ¿Y qué hacías allá?

D: Trabajé prácticamente en todo lo que es hotelería y turismo. Eso es lo que mayoritariamente hice a lo largo de la vida. En Buenos Aires también había trabajado en hotelería.

H: ¿Y ahora a qué te dedicás?

D: Antes de volver, estando todavía en Dominicana, me había metido muy a full con el CrossFit, con entrenamientos funcionales de intensidad. Siempre hice mucho deporte. Vine para acá por la pandemia y después me tuve que quedar. Sentía que tenía que venir a apoyar un poco a mis viejos. Había estado casi treinta años afuera del pueblo y dije: «Bueno, es hora de volver». El turismo también había cambiado bastante allá. Hace cinco años que estoy acá y abrí un gimnasio, un lugar de entrenamientos de CrossFit. Me dedico a eso ahora.

H: ¿Tu relación con la escritura viene de lejos o te hizo un clic con todo este cambio?

D: El clic me lo hizo estando acá, con mucho tiempo libre. No tengo ninguna formación literaria, no hice estudios de Letras ni nada que tenga que ver con el rubro. Simplemente mantuve siempre algunas ideas, pensando y filosofando sobre la vida cotidiana, y a esas ideas les di formato de novela.

H: ¿De dónde te viene esa curiosidad o esa obsesión con la eutanasia como gran debate?

D: Viene de algunas experiencias que pasé en los últimos diez o quince años acerca del deterioro de las personas mayores.

H: ¿Te pasó de cerca?

D: Sí, me pasó con mi padre. Y también tiene que ver con el estilo de vida que yo tengo. Soy una persona solitaria, independiente, siempre anduve solo, no tengo familia ni hijos. Entonces siempre pensaba: ¿por qué uno no puede decidir de qué manera o cuándo, en qué etapa de la vida, salir de la misma? ¿Por qué el Estado se tiene que meter ahí?

H: Claro. ¿Por qué el mandato social es que uno tiene que vivir sí o sí hasta que la biología lo permita?

D: Exactamente. Y lejos de la desesperación. No son pensamientos que tengan que ver con eso.

H: Claro, no hay que mezclarlo con la depresión ni con nada de eso. Es una cuestión de derechos personales.

D: Sí. El pensamiento que volqué en la novela es por qué una persona no puede simplemente resignar esa última etapa de deterioro de la vida e irse de una manera más digna y voluntaria.

H: Y mientras escribías te basaste también en tu propia experiencia. Es una autoficción.

D: Sí.

H: ¿Cómo se llama el protagonista?

D: Tao.

H: Y lucha por esa libertad.

D: Claro. Y también están los vínculos que crea en su entorno. Esas personas tienen que lidiar con su decisión, porque en general es el entorno el que más rechaza esa voluntad.

H: La novela tiene unas treinta y pico mil palabras. ¿Está absolutamente terminada o sentís que le falta algún capítulo?

D: No, está terminada. Yo ya la publiqué este año, en abril. La escribí el año pasado y después la trabajé durante un año. La imprimieron y salió en papel.

H: Perfecto.

D: Después quise hacer una adaptación al inglés. La hice yo mismo y luego trabajé con una editora de Londres que contraté a través de servicios editoriales freelance. Ella me hizo una devolución completa, con un montón de sugerencias de cambios para poder llevarla al inglés. A partir de esos cambios trabajé mucho la primera parte, sobre todo los cimientos de la personalidad del protagonista, para que la novela fuera más sólida, más condensada.

H: ¿Creés que en el proceso de edición de Orsai necesitás un editor que te dé un último empujón y con quien trabajar un tiempo, o para vos ya está?

D: Para mí está en un noventa y cinco por ciento.

H: ¿Qué le falta? ¿Qué necesitás que le demos nosotros para ese último cinco por ciento?

D: Me gustaría que lean la novela completa personas totalmente neutras a mi persona.

H: ¿Estás dispuesto a que el resultado de esa lectura tenga sugerencias de cambios?

D: Sí.

H: Entonces está clarísimo: necesitás un editor tradicional. Durante octubre y noviembre vas a tener un editor asignado, un profesional que va a leer la novela y hacerte un seguimiento. Vas a poder preguntarle dudas concretas: «La editora inglesa me dijo esto, ¿vos estás de acuerdo?», «¿Acá habría que hacer esto?». Vas a tener dos meses enteros de seguimiento personal. Al mismo tiempo, todos los martes de octubre y noviembre, ocho martes a las siete de la tarde, hago el taller de publicación con todos los autores de esta colección.

D: Okay.

H: Podés estar en directo o en diferido porque queda grabado. En directo es más divertido porque podés interactuar, pero si por una cuestión de tiempo no podés, no pasa nada. En ese taller doy consejos según la etapa en la que esté cada autor: difusión, preventa, portada, cómo queremos que ustedes aporten a la portada, personajes, ritmo y progresión de la novela. Después vos y tu editor lo van trabajando. El 30 de noviembre, el último día de esos dos meses, la novela se suelta y pasa al departamento de corrección. Ahí ya no es una corrección conceptual sino ortotipográfica, gramatical y sintáctica. Eso ocurre del 1 al 15 de diciembre.

D: Bien.

H: El 15 de diciembre pasa a diseño y maquetación. Se maqueta el libro, la portada que ya consensuamos vos y yo, la contratapa, el interior, prólogo, índice, dedicatoria, agradecimientos, todo. Entre Navidad y Año Nuevo te llegan las pruebas de galera: el PDF de lo que va a imprenta. Lo revisás, das la conformidad y el libro entra a imprenta el 2 de enero. A finales de enero de 2027 debería estar en la calle, en la tienda física y virtual de Orsai, y tus veintiocho libros —más los que quieras comprar— en tu casa.

D: Claro.

H: Ese es el caminito ideal de lo que empieza en octubre. Cualquier duda que tengas, decime.

D: ¿Hay un contrato inicial?

H: Por supuesto. Hay un contrato de diez pactos. Te lo puedo mandar antes si querés para que lo veas, pero se firma antes de entrar a imprenta.

D: Ah, se firma ya cerca de fin de año.

H: Más o menos. Pero lo podés tener ahora mismo. Me lo pedís y te lo mando.

D: Sí. Y los talleres que estás promocionando en las redes los sábados, ¿no tienen nada que ver con esto?

H: No. Esto es para autores de la editorial, para los que van a publicar en enero. Es un grupo muy cerrado y por eso entran con un enlace que te mando por mail. Hay autores de todo el mundo.

D: Claro.

H: ¿Tenés alguna otra duda?

D: La adaptación que estoy haciendo en inglés no va a tener nada que ver con esto por el momento, ¿no?

H: Nosotros vamos a publicar la novela en español. Ahora, si después tenés intención de contratar un traductor y tener una versión en inglés, podés incorporarte a otro grupo e imprimimos también esa versión. Ahí no nos metemos en la parte conceptual porque no es nuestra especialidad, pero si querés publicar el mismo libro en inglés, lo podés hacer sin problema.

D: Bien. ¿Y el hecho de que la novela ya haya sido publicada?

H: Mientras no haya sido publicada con un contrato de exclusividad, no hay ningún problema. Si la publicaste en una editorial con la que firmaste exclusividad por siete años, hay que esperar. Pero si no hay eso, está todo bien.

D: En este caso lo único que queda son unos treinta ejemplares. Los recupero y listo.

H: Está todo bien. Lo que sí, hasta ahora creo que compraste siete ejemplares.

D: Sí.

H: Siempre tené en cuenta que son veintiocho y que tenés que comprar o colocar siete por mes como mínimo. También tenés un link que podés pasarle a gente para que compre el libro y te ayude con esos veintiocho.

D: Sí, eso está clarísimo.

H: Bueno. Lo que sigue es que la semana que viene te paso los links de entrada al taller y todo el cronograma de tareas de octubre y noviembre para que vayas viendo. También el contrato.

D: Perfecto. Gracias.

H: Un gusto conocerte.