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FLOR THOMSEN / LA HERENCIA DEL SILENCIO

«Lo cierto es que desde el enojo escribo mucho mejor»

Flor Thomsen vive en Los Cardales, trabaja en publicidad y redes sociales y llegó a la escritura por una indicación de su psicóloga. La herencia del silencio nació de la historia real de una amiga, hija de desaparecidos, y de una decisión: contar ese pasado desde la dimensión humana antes que desde las consignas.

PRIMERA CONVERSACIÓN · 24 de septiembre de 2026 · 14:40

HERNÁN CASCIARI: Flor, ¿cómo estás? ¿Dónde estás? ¿En qué parte del mundo te encuentro?

FLOR THOMSEN: En Los Cardales, cerca tuyo.

H: Muy cerca estamos. ¿Y dónde naciste?

FT: En Campana. Después me fui a estudiar a Capital, viví un tiempo en El Bolsón, volví a Capital y ahora terminé en Cardales porque no me gusta mucho la ciudad.

H: ¿Y a qué te dedicás?

FT: Soy licenciada en Publicidad y trabajo en redes sociales. Estoy metida todo el día en Instagram y esas cosas. A veces me distraigo mil horas y me olvido de lo que estaba haciendo.

H: ¿Y la parte literaria de dónde te viene?

FT: Mi papá estudió teatro y escribía teatro. Falleció hace como veinte años, pero supongo que me dejó toda esa parte. En la facultad tuve Comunicación Social, filosofía, teología, psicología. Me encanta la psicología. De hecho empecé a escribir porque mi psicóloga me dijo que escribiera para mí.

H: ¿Y qué pasó?

FT: Empecé a hacer catarsis con bronca, enojada, como motivador. Y ahora me doy cuenta de que estoy un poquito mejor y me cuesta. Desde el enojo me conecto mejor.

H: O sea que la novela parte del enojo.

FT: Sí. Me hice muy amiga de una chica que es hija de dos desaparecidos. Ella me dio permiso para contar su historia. Yo tenía una revista y escribía ahí; me decían que escribía lindo. Ella me dijo que le gustaría un libro y me autorizó.

H: ¿Es una novela biográfica?

FT: Es una historia real, pero cambié todos los nombres y ficcionalicé lo que no sabía.

H: Una novela biográfica ficcionada.

FT: Exacto. Hay cosas que tuve que imaginar. Mi viejo, por ejemplo, decidió llevarnos a vivir a El Bolsón porque estaba podrido de que los tiros pasaran por la ventana. En la historia de ella, el padre murió y al año la madre tuvo la posibilidad de irse a España, decidió quedarse y después la secuestraron mientras caminaba con ella.

H: Tremendo.

FT: Ella trabajó muchísimo en terapia el tema del abandono. Pero yo no quiero llevar el libro hacia dos polos ideológicos. No quiero que vaya por ahí. Quiero que vaya a la parte humana.

H: ¿Cómo se llama el personaje?

FT: Elena. Mi amiga era modelo y es muy bonita; elegí Elena por Elena de Troya.

H: ¿Y cómo está narrada?

FT: En tercera persona. Metí a mi viejo como si fuera un testigo, un vecino observador, y cierro con él enterándose de que esa chica pudo reconstruir su vida a pesar de todo lo que había vivido.

H: ¿Cuántas palabras tiene hoy?

FT: Llegué a las 22.000 que pedían.

H: Perfecto. Estás justo en el momento en que necesitás un editor o una editora. Cuando uno se empieza a hartar de tanta corrección entra aire fresco por la ventana: alguien te dice qué está buenísimo y qué habría que ajustar. Octubre y noviembre van a ser exactamente eso: dos meses para revitalizar tu relación con la novela, con una persona trabajando con vos a sol y sombra.

FT: Eso me viene bien porque ya la releí tanto que me la sé de memoria y me pudrí un poco.

H: Además, todos los martes de octubre y noviembre voy a estar con los autores hablando de personajes, ritmo, punto de vista, preventa, difusión y todo el proceso del libro. A fin de noviembre soltás la novela. Del 1 al 15 de diciembre pasa a corrección ortotipográfica, gramatical y sintáctica; después entra en maquetación y diseño. Entre Navidad y Año Nuevo recibís las pruebas de galera y, si todo va bien, el 2 de enero entra a imprenta.

FT: Perfecto. Eso era algo que no terminaba de entender.

H: Y con la preventa: ya compraste siete. Los 28 libros se completan de a siete por mes durante el proceso. Algunos autores los compran ellos mismos; otros hacen una vaquita con familia, amigos o seguidores. Desde el ejemplar 29 recibís el 50% de regalías.

FT: Me da un poco de fiaca y vergüenza meterme con eso, pero voy a intentar. Mi mamá ya me dijo: ‘Decime cuándo’.

H: Hacé lo que te resulte cómodo. Lo importante es que entiendas el sistema. Después, cuando el libro exista, también vas a tener una página propia que sirve tanto para difusión como para ampliar la experiencia del lector.

FT: El libro termina con la carta real de la madre. Estaría bueno poder mostrarla.

H: Sí. La página oficial del libro puede tener imágenes, ilustraciones, fotos, cartas. Todo lo que complete la experiencia.

FT: Me encanta.

H: Bueno, cualquier duda que tengas me avisás. La semana que viene te llega el cronograma de octubre y noviembre. Esta charla es más que nada una bienvenida para conocerte. Te mando un beso, Flor.

FT: Un beso grande, Hernán. Un gustazo.