Eso que siempre estuvo ahí

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PUBLICADO EN

MAY, 2026

Eso que siempre estuvo ahí

En Eso que siempre estuvo ahí, Gabriela Stringa construye un universo íntimo donde un pueblo y sus personajes se entrelazan. Historias de abandono, duelo y vínculos inesperados que revelan, con sensibilidad y precisión, la fragilidad y la fuerza de lo humano en lo cotidiano.

Sobre la autora

Gabriela Stringa (Cruz Alta, Córdoba, Argentina, 1986)

Vive en Rosario. Es contadora y trabaja en una agencia marítima. Comenzó a escribir durante la pandemia, tras un quiebre personal. Se formó en talleres literarios y encontró en la escritura un refugio. Eso que siempre estuvo ahí es su primer libro publicado.

Sobre el libro

«Eso que siempre estuvo ahí» es el décimo quinto volumen de la Colección Cuento y Aparte. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 15-788415-525769. Primera edición: mayo 2026.

Prólogo

Hay libros que se escriben como quien construye algo desde cero, y hay otros que aparecen como quien vuelve a un lugar que siempre estuvo ahí, esperando. El de Gabriela Stringa pertenece a esta segunda forma: no es un gesto de invención sino de reconocimiento.

Eso que siempre estuvo ahí nace de una certeza íntima, casi física, de que había un mundo adentro suyo pidiendo forma. No viene de una tradición literaria ni de un recorrido académico, sino de una irrupción: la escritura como respuesta a un momento de quiebre. Y quizá por eso sus relatos tienen una sensibilidad particular, una manera de mirar que no está contaminada por fórmulas sino guiada por la necesidad. En este libro hay un pueblo, hay personajes que se cruzan y se reconocen, hay historias de abandono, de pérdida, de vínculos inesperados que se vuelven esenciales. Pero, sobre todo, hay una mirada. Gabriela escribe desde un lugar honesto, atento a los detalles, a las pequeñas tensiones que sostienen lo cotidiano. Sus personajes no buscan ser extraordinarios: están rotos, están intentando, están viviendo. Y en ese intento aparece algo profundamente humano. Hay en estos cuentos una lógica de regreso, de circularidad, de historias que se tocan entre sí como si compartieran una memoria común. Como si ese universo narrativo no fuera una invención sino un territorio al que se vuelve. Este libro no explica de dónde viene esa voz, pero la hace evidente. Y eso alcanza.