El peso de lo mínimo

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PUBLICADO EN

ABR, 2026

El peso de lo mínimo

Aldana González publica su primer libro de textos escrito en forma de ensayos narrativos y relatos autobiográficos que se encadenan entre sí.

Sobre la autora

Aldana Gonzalez (Buenos Aires, Argentina, 1991)

Fotógrafa y analista de datos. De perfil introspectivo, encuentra en la escritura una forma de explorar emociones y experiencias personales. Su trabajo narrativo nace de la búsqueda de palabras para nombrar lo íntimo y transformar vivencias propias en relatos sensibles.

Sobre el libro

«El peso de lo mínimo» es el decimocuarto volumen de la Colección Punto Cero. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 14-7888415-525745. Primera edición: abril 2026.

Prólogo

No todos los libros surgen de una biblioteca. Algunos nacen en un colectivo. En el caso de Aldana Gonzalez, la escritura aparece primero como una forma de mirar. Mirar a otros pasajeros, escuchar pedacitos de conversaciones, imaginar historias mientras el 45 va de Lanús al microcentro.

No era todavía un proyecto literario: eran pequeñas escenas que después terminaban convertidas en textos breves de Facebook. Pero ya antes de eso había sido lectora. Como muchos de su generación, empezó con lo que había a mano (Mafalda, algunos bestsellers) y más tarde llegó a los territorios más inquietantes de la literatura argentina, donde autoras como Mariana Enriquez demostraron que lo íntimo también puede ser oscuro, incómodo y profundamente verdadero. Pero la escritura de Aldana no nace solo de la lectura ni de la observación. También aparece en un momento más silencioso: la terapia, ese ejercicio privado de ordenar lo vivido en palabras. Con el tiempo, esas reflexiones encerradas en cuatro paredes volvieron a salir al mundo. Primero en fotos acompañadas de textos breves, después en piezas más largas. (De hecho, la portada de este libro es, también, una fotografía de la autora.) En El peso de lo mínimo, Aldana Gonzalez trabaja con una materia delicada: los recuerdos, el cuerpo, la infancia, el miedo y la construcción lenta de una identidad adulta. No hay estridencias. Hay algo más difícil: la paciencia de mirar hacia adentro y convertir esa mirada en literatura.