Sobre la autora

Nora Rodríguez (Quilmes, Argentina, 1955)
Maestra de inglés y licenciada en educación, trabajó durante décadas en primaria, secundaria y formación docente. Lectora apasionada desde la infancia, encontró en la escritura un territorio de exploración tardía y fértil.
Sobre el libro
«No soy Quiroga» es el décimo noveno volumen de la Colección Entrelíneas. Portada rústica sin solapas. Tamaño 20×14 cm. 156 páginas. ISBN 19-788415-525776. Primera edición: junio 2026.
Prólogo
En estos cuentos hay algo que respira como una conversación en voz baja: uno entra por una escena doméstica y, sin darse cuenta, ya está en una zona donde la realidad se ha corrido unos centímetros. Ese desplazamiento, mínimo y perturbador, es una de las virtudes de No soy Quiroga.
Nora Rodríguez escribe como quien conoce el espesor secreto de los vínculos y sabe que en una familia caben al mismo tiempo ternura, rareza, humor y dolor. Su experiencia como lectora —esa niña que quiso ser Tom Sawyer en vez de Becky— parece haber dejado una marca profunda: mirar siempre desde un borde ligeramente desobediente. Esa mirada atraviesa el libro. Hay muertos, hay obsesiones, hay personajes excéntricos, pero nada aparece como artificio: todo nace de una observación muy viva sobre las personas. Incluso los cuentos más inquietantes conservan una ironía que los vuelve próximos, respirables. En la charla apareció también el pudor de escribir desde las tripas sin herir a los cercanos; ese dilema secreto está latiendo acá, y quizá por eso los relatos tienen una tensión particular, como si avanzaran sabiendo que debajo de una frase cualquiera puede abrirse un abismo. El título juega con Quiroga, claro, pero también con la tradición de quienes saben que lo extraordinario no necesita monstruos para aparecer. A veces le alcanza una sobremesa, una memoria torcida o una verdad dicha demasiado tarde. Estos cuentos trabajan en ese borde.